En un incidente que ha generado un amplio debate en redes sociales y medios de comunicación, una mujer protagonizó una escena inusual en el Metro de Madrid al arrodillarse en el suelo de un vagón e intentar abrir las puertas utilizando únicamente sus dientes, imitando el comportamiento de un canino. El suceso, captado por los teléfonos móviles de varios pasajeros, ha sido vinculado por expertos y usuarios de internet al fenómeno conocido como therian.

El video, que se volvió viral en cuestión de horas, muestra a la mujer en una actitud de total inmersión en su rol animal, ignorando la presencia de los demás usuarios del sistema de transporte. Según los testigos presenciales, la mujer no solo se desplazaba a cuatro patas, sino que centraba sus esfuerzos en interactuar con los mecanismos del tren de una forma no humana, lo que causó asombro y desconcierto entre quienes se dirigían a sus lugares de destino.

El fenómeno de los «Therians» y su visibilidad en espacios urbanos

El término therian —o teriantropía— se refiere a personas que se identifican, de manera espiritual o psicológica, como animales no humanos. A diferencia del cosplay o de los furries, donde el enfoque suele estar en el disfraz o el juego de rol, los therians afirman poseer una conexión interna profunda con una especie específica, lo que en ocasiones los lleva a realizar comportamientos instintivos propios de dicho animal en su vida cotidiana.

En el caso ocurrido en la capital española, la mujer parecía identificarse específicamente con un perro. Este tipo de manifestaciones públicas, aunque poco frecuentes en entornos de transporte masivo, han comenzado a ganar visibilidad gracias a plataformas digitales donde comunidades de todo el mundo comparten sus experiencias de «cambios mentales» o la adopción de posturas y sonidos animales.

Reacciones de los usuarios y seguridad en el transporte

La reacción de los pasajeros en el vagón fue diversa. Mientras algunos optaron por grabar la escena con incredulidad, otros mostraron preocupación por la seguridad de la mujer y la normal prestación del servicio. El intento de abrir la puerta del tren con la boca representa un riesgo potencial, no solo para la integridad física de la persona involucrada, sino también para el funcionamiento de los sistemas automatizados del Metro de Madrid.

Hasta el momento, las autoridades del Metro no han emitido un comunicado oficial detallando si se impusieron sanciones o si se activó algún protocolo de asistencia médica o psicológica tras el evento. No obstante, el debate en la opinión pública se mantiene dividido entre quienes defienden la libertad de identidad y quienes consideran que este tipo de conductas en espacios públicos de alta afluencia deben ser reguladas por razones de convivencia y seguridad colectiva.

Contexto global y salud mental

Este incidente en Madrid se suma a una serie de casos reportados internacionalmente donde individuos solicitan ser reconocidos bajo identidades no humanas. Aunque la comunidad therian enfatiza que su identidad es una vivencia personal que no necesariamente interfiere con la funcionalidad social, escenas como la del metro ponen de relieve la complejidad de integrar estas identidades alternativas en la infraestructura urbana tradicional.

Los especialistas en comportamiento humano sugieren que es fundamental distinguir entre la búsqueda de identidad y posibles episodios de desorientación. Mientras tanto, el video continúa acumulando reproducciones, convirtiéndose en un referente actual sobre cómo las subculturas de internet y las identidades fluidas están traspasando la barrera de lo digital para manifestarse de forma física y directa en el corazón de las grandes metrópolis.

Fuente informativa: Blu Radio.

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