El Gobierno nacional ha puesto sobre la mesa una propuesta económica y fiscal de gran envergadura que busca transformar la devolución del Impuesto sobre el Valor Agregado (IVA) en Colombia. La iniciativa, denominada EfectIVA, se perfila como uno de los ejes centrales de la nueva reforma tributaria y ajuste fiscal, con el propósito primordial de mitigar el impacto inflacionario en los hogares de menores recursos y reestructurar de forma equitativa el alivio tributario en el país.

El funcionamiento y los tramos de la devolución individual

A diferencia del mecanismo de compensación implementado en administraciones pasadas —el cual se otorgaba de manera colectiva por hogar—, la propuesta actual establece que la devolución EfectIVA se reconocerá de forma estrictamente individual a partir del primero de enero de 2028, contemplando incluso un giro anticipado antes de finalizar diciembre de 2027.

Según los cálculos preliminares del Ejecutivo, este esquema pretende beneficiar aproximadamente a 19 millones de personas con una restitución del 100 % del tributo, y hasta a 16,5 millones de ciudadanos con porcentajes del 50 %, 40 % o 30 %, dependiendo directamente de los tramos de ingresos y de la clasificación socioeconómica en el instrumento de focalización vigente. De este modo, la proporción del beneficio disminuirá de forma progresiva a medida que aumente la capacidad adquisitiva del contribuyente.

«El proyecto estipula que la devolución no tendrá naturaleza de auxilio, subsidio ni donación, operando bajo reglas específicas gestionadas por Prosperidad Social y la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (Dian)», señalan expertos del sector financiero.

Respaldos institucionales y perspectivas macroeconómicas

Paralelamente al debate legislativo en el Congreso de la República, la iniciativa ha generado un amplio debate técnico y económico en el ámbito nacional e internacional. Diversas instituciones financieras han evaluado el alcance de la ley de rescate económico. Por un lado, el Fondo Monetario Internacional (FMI) ha otorgado un espaldarazo a los lineamientos generales del plan de ajuste fiscal, valorando la intención de focalizar el gasto social y proteger a las poblaciones vulnerables frente a las presiones inflacionarias.

Por otro lado, el Banco de la República ha destacado los posibles efectos mixtos que esta reforma podría desencadenar en la economía colombiana. Si bien el banco central reconoce que la devolución de impuestos dinamizará el consumo de los hogares en situación de pobreza extrema, advierte sobre la necesidad de mantener la prudencia fiscal para evitar desequilibrios macroeconómicos adicionales en un contexto donde rubros esenciales de la canasta básica han registrado variaciones al alza.

Mecanismos de control, facturación y dispersión de recursos

Para garantizar la transparencia en la entrega de los recursos, el proyecto contempla el uso fundamental de la factura electrónica, herramienta mediante la cual la Dian determinará el impuesto efectivamente pagado por cada ciudadano al requerir su número de cédula en los establecimientos de comercio. Asimismo, el texto legal protege estrictamente estos fondos: las transferencias serán inembargables, estarán exentas del gravamen a los movimientos financieros (4 x 1.000) y no constituirán renta ni ganancia ocasional para efectos de declaraciones tributarias.

En cuanto a la dispersión del dinero, Prosperidad Social estructurará ciclos de verificación que no excederán los dos meses, liquidando los pagos en periodos máximos de quince días calendario. Aquellos beneficiarios que no posean productos de depósito formal contarán con la alternativa de cobro acumulado mediante giros postales en efectivo. Adicionalmente, el articulado deja abierta la posibilidad de evaluar a futuro la implementación del descuento directo del IVA en el punto de venta, sujeto a la viabilidad técnica y operativa del sistema.

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