El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, afirmó de manera contundente que su administración brindará apoyo directo a los ciudadanos de Haití para retomar el país de las manos de los grupos armados. Esta declaración se produce después de que el primer ministro haitiano, Alix Didier Fils-Aimé, manifestara que su Gobierno se encuentra totalmente decidido a erradicar a las bandas terroristas que siembran el caos y la violencia en la nación caribeña, contando para ello con la cooperación estratégica del Ejecutivo salvadoreño.
“Estamos del mismo lado que ustedes. Vamos a ayudarlos a retomar el país de las manos de los traidores que traicionan el legado de Dessalines y, finalmente, Haití será libre”, expresó Bukele a través de un extenso pronunciamiento oficial emitido en su cuenta de la red social X.
Despliegue militar y operativos en Puerto Príncipe
Las afirmaciones del mandatario centroamericano se enmarcan en un complejo escenario de seguridad marcado por el reciente despliegue de 2.000 soldados salvadoreños en territorio haitiano. Inicialmente, la misión de estas fuerzas se centró en la búsqueda activa de cuatro uniformados pertenecientes a la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF, por sus siglas en inglés), quienes permanecen desaparecidos desde el pasado 18 de octubre tras sufrir una violenta emboscada perpetrada por facciones criminales en Croix-de-Bouquets, zona periférica de Puerto Príncipe.
En su mensaje digital, el jefe de Estado salvadoreño argumentó que aquellos actores que traicionaron el legado histórico del líder independentista Jean-Jacques Dessalines y sumieron a Haití en generaciones de sufrimiento y miseria continúan operando activamente. Según detalló, parte de estos individuos integran directamente las estructuras delictivas, mientras que otros fungen como financiadores, proveedores de armamento o actúan de forma deliberada para impedir que la población civil alcance su ansiada libertad. Asimismo, el mandatario hizo un llamado a la acción colectiva al señalar que la sociedad debe levantarse para recuperar el control comunitario y someter a la justicia a quienes generan tanto dolor.
Estrategia coordinada y debilitamiento criminal
Horas antes de este pronunciamiento, el presidente Bukele advirtió mediante la misma plataforma digital que las pandillas ya no poseen la ventaja táctica en el territorio haitiano. El gobernante relató un incidente reciente donde estructuras criminales atacaron a soldados de la GSF de Chad, una agresión que fue repelida con rapidez gracias a la intervención oportuna de helicópteros de ataque.
Por su parte, el primer ministro Alix Didier Fils-Aimé agradeció públicamente al mandatario salvadoreño por comprender la magnitud de la crisis que atraviesa Haití, la cual presenta similitudes con el fenómeno de criminalidad al que se enfrentó con éxito El Salvador. Fils-Aimé enfatizó que es el Estado haitiano el responsable directo de la dirección política y estratégica en esta batalla contra la inseguridad, desvirtuando así las críticas de sectores que cuestionan la autonomía de las tropas extranjeras. Con la unificación de esfuerzos entre la Policía Nacional, las Fuerzas Armadas y la GSF, respaldados por aliados estratégicos, el objetivo primordial sigue siendo acabar con el dominio criminal y restaurar por completo la autoridad institucional.


