En la madrugada de este miércoles, 27 de mayo de 2026, la tranquilidad de la capital de La Guajira se vio interrumpida por una serie de detonaciones que sacudieron las instalaciones del Batallón de Infantería Mecanizado N.° 6 Cartagena. De acuerdo con los informes oficiales emitidos por las autoridades militares, el grupo guerrillero del Ejército de Liberación Nacional (ELN) perpetró un ataque terrorista utilizando artefactos explosivos, lo que resultó en al menos 12 personas heridas.
El hostigamiento ocurrió en un punto estratégico de la seguridad regional, afectando no solo la infraestructura militar sino también la integridad del personal que se encontraba en guardia y descansando dentro de la unidad. Este suceso marca un nuevo episodio de violencia en una zona que ha estado bajo el radar de las autoridades debido a la presencia activa de diversos grupos armados ilegales que se disputan el control del territorio.
Detalles de la incursión armada en la madrugada
Los hechos se registraron en las primeras horas del día, cuando sujetos presuntamente pertenecientes al ELN lanzaron los explosivos hacia el interior de la guarnición militar de Riohacha. Los estruendos causaron pánico entre los residentes de los sectores aledaños al batallón, quienes reportaron haber escuchado múltiples detonaciones seguidas de disparos.
Inmediatamente después del ataque, el Ejército Nacional activó los protocolos de seguridad y reacción para asegurar el perímetro y brindar atención médica inmediata a los uniformados afectados. Los 12 heridos fueron trasladados a centros asistenciales de la ciudad, donde reciben atención por lesiones de diversa gravedad causadas por las esquirlas y la onda explosiva.
A través de un comunicado oficial, la institución castrense rechazó tajantemente estos hechos violentos. En el documento, se enfatiza que este tipo de acciones contravienen los principios del Derecho Internacional Humanitario y representan una agresión directa contra la institucionalidad y la paz en el departamento de La Guajira.
El panorama de seguridad en la región caribeña
Este atentado se suma a una serie de preocupaciones expresadas previamente por organismos como la Defensoría del Pueblo y el Ministerio de Defensa, que han advertido sobre el fortalecimiento de las redes criminales en el norte del país. La presencia de grupos como el Clan del Golfo y el propio ELN ha generado un entorno de alta peligrosidad para la fuerza pública y la población civil en ciudades como Santa Marta, Barranquilla, Montería y ahora Riohacha.
Las autoridades se encuentran analizando la autoría del ataque para determinar si se trata de una represalia por los recientes operativos realizados contra la estructura financiera y logística del ELN en la región. La utilización de explosivos en áreas cercanas a zonas urbanas es un factor que ha encendido las alarmas, pues pone en riesgo inminente a los civiles que transitan habitualmente cerca de las instalaciones del ejército.
Respuesta institucional y medidas de emergencia
Tras el ataque en Riohacha, el Gobierno Nacional, encabezado por el presidente Gustavo Petro, ha sido informado sobre la situación operativa en el terreno. Se espera que en las próximas horas se lleve a cabo un Consejo de Seguridad extraordinario con la participación de la Policía, mandos militares y autoridades locales para evaluar nuevas medidas que permitan contener la ofensiva de la guerrilla.
El Ejército ha reforzado la vigilancia en otros puntos críticos de La Guajira y departamentos vecinos para prevenir posibles ataques similares contra la fuerza pública. Asimismo, unidades de inteligencia trabajan en la recolección de material probatorio y testimonios que permitan identificar a los autores materiales de la detonación de los explosivos en el batallón.
Este evento ocurre en un contexto político y social complejo, donde la seguridad nacional sigue siendo el tema central de la agenda pública. Las víctimas de este ataque, jóvenes militares en su mayoría, representan el costo humano de un conflicto que persiste en diversas zonas rurales y urbanas de Colombia. La comunidad internacional y diversos sectores políticos han manifestado su solidaridad con los heridos y han exigido que se garantice la justicia frente a este nuevo acto de terrorismo.


