¡Oh sorpresa! en el relleno sanitario La Glorita, en Combia en Pereira, se realiza una prueba piloto introduciendo ganado bovino (más de 12 directamente sobre un vaso de disposición de residuos activo.
Como tercero interviniente encontramos este hallazgo al revisar todo el expediente, más adelante hablaremos de más de 10 hallazgos graves que merecen sanciones y multas inminentes, pero revisamos experiencias internacionales que prohíben esta práctica y solo se permite cosechar pastos en rellenos sanitarios clausurados, estabilizados y rehabilitados, nunca sobre vasos que continúan en operación.
Es análisis encontró que en informes técnicos de la CARDER se documentaron daños en la geomembrana atribuidos al tránsito del ganado, en la barrera que impide que los lixiviados contaminen el suelo y las aguas subterráneas.
Esta práctica plantea preguntas que aún no tienen respuesta: ¿Qué comieron esos animales?, ¿Qué agua consumieron?, ¿fueron ordeñados?, ¿esa leche o esa carne ingresaron a la cadena alimentaria?, ¿existieron análisis toxicológicos y veterinarios?, ¿Quién autorizó esta prueba y con qué soporte técnico?
No afirmamos que esta leche y carne estén contaminadas. Sostenemos que no puede presumirse su inocuidad sin estudios científicos, trazabilidad individual de los animales y pronunciamientos del ICA y el Invima.
Este principio de precaución debe orientar cualquier decisión en materia de salud pública.
Solicitamos a la CARDER, Atesa y la Procuraduría Ambiental y Agraria suspender esta práctica, investigar las responsabilidades, evaluar integralmente de los impactos ambientales y sanitarios, y que las autoridades informen con total transparencia los resultados la ciudadanía.
La protección del ambiente y de la salud pública exige decisiones basadas en evidencia científica, no en improvisaciones. La confianza de la ciudadanía se construye con transparencia, rigor técnico y responsabilidad institucional.



Por: LUIS ALBERTO VARGAS BALLÉN


