El Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima) emitió una urgente alerta sanitaria a nivel nacional tras detectar la venta y distribución no autorizada de productos falsificados de la reconocida marca infantil Arrurú en Colombia. La autoridad de inspección y control advirtió que estos elementos fraudulentos representan un riesgo severo para la salud de los consumidores, especialmente para la población infantil y los lactantes, debido a que no cuentan con los registros de calidad, seguridad ni evaluación de ingredientes requeridos por la normativa colombiana.

La notificación oficial se produjo luego de investigaciones de inspección y denuncias que confirmaron la presencia de réplicas en el mercado nacional que imitan la imagen gráfica, las etiquetas y el empaque tradicional de los artículos originales de la marca. De acuerdo con el organismo de vigilancia, al tratarse de cosméticos y productos de aseo para bebés fabricados de manera ilícita, se desconoce por completo la trazabilidad de sus insumos, sus condiciones higiénicas de elaboración, almacenamiento y distribución, así como la presencia de sustancias tóxicas o contaminantes que puedan desencadenar reacciones adversas en la piel o afecciones sistémicas.

Riesgos para la salud e identificación de los lotes apócrifos

Los productos de cuidado personal infantil deben someterse a estrictas evaluaciones toxicológicas y microbiológicas antes de obtener la Notificación Sanitaria Obligatoria (NSO). Al eludir estos controles estatales, los cosméticos adulterados pueden contener bacterias, ingredientes caducados o componentes químicos prohibidos que causan dermatitis, irritaciones severas, infecciones cutáneas o quemaduras en la piel sensible de los niños.

Por esta razón, la autoridad sanitaria ha hecho un llamado enfático a los padres de familia y cuidadores para que verifiquen minuciosamente los empaques antes de realizar cualquier compra. Para identificar los productos Arrurú auténticos frente a las versiones falsificadas, el Invima sugiere prestar especial atención a las características físicas del envase y el rotulado. Entre las inconsistencias más comunes halladas en los ejemplares fraudulentos se destacan impresiones borrosas, faltas de ortografía en el texto de la etiqueta, diferencias en la tonalidad del plástico o del contenido, alteraciones en el sellado de seguridad y números de lote o fechas de vencimiento ilegibles o ausentes.

Asimismo, la entidad recordó a la ciudadanía la importancia de verificar que el código de la Notificación Sanitaria Obligatoria impreso en el empaque coincida con los registros oficiales disponibles en la plataforma digital del organismo. Cualquier alteración en el aroma, la consistencia o el color habitual del producto también debe ser considerada una señal de alarma inmediata para suspender su aplicación.

Medidas preventivas y canales de denuncia para la ciudadanía

Frente a esta situación de vulnerabilidad sanitaria, la autoridad de control sanitario solicitó de manera vehemente a la comunidad en general abstenerse de comprar o utilizar cosméticos de la marca Arrurú cuya procedencia genere dudas o sea comercializada en establecimientos no autorizados, ventas ambulantes o páginas de internet informales. En caso de haber adquirido un producto con las características señaladas o sospechoso de falsificación, la indicación directa es suspender de inmediato su uso y realizar el reporte correspondiente.

Para las personas que hayan presentado alguna reacción desfavorable o síntoma alérgico tras el empleo de estos artículos, se recomienda acudir de manera pronta a un centro médico y notificar la novedad mediante el sistema de Cosmetovigilancia del Invima. Del mismo modo, las secretarías de salud departamentales, distritales y municipales han sido instruidas para intensificar las labores de inspección, vigilancia y control en las droguerías, supermercados y comercios de sus respectivas jurisdicciones con el propósito de decomisar las unidades irregulares e interrumpir las cadenas de distribución ilegal.

Finalmente, el Invima reiteró que la venta de productos adulterados o falsificados constituye una infracción grave a la ley sanitaria colombiana que conlleva sanciones administrativas y acciones penales. La entidad exhortó a los comerciantes a adquirir sus inventarios únicamente a través de distribuidores y fabricantes legalmente autorizados, e invitó a los consumidores a utilizar los canales virtuales oficiales para denunciar aquellos lugares donde se esté distribuyendo este tipo de mercancía fraudulenta que pone en peligro la seguridad y el bienestar de los hogares en el país.

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