En el marco de un despliegue operativo sostenido contra el crimen organizado en el departamento de Risaralda, el Ejército Nacional de Colombia, a través del Gaula Militar Eje Cafetero, en coordinación interinstitucional con la Sijín de Dosquebradas y con el acompañamiento especializado de la Fiscalía General de la Nación mediante el Cuerpo Técnico de Investigación (CTI), logró la captura de siete presuntos integrantes del grupo delincuencial organizado denominado La Cordillera.
Las capturas se materializaron mediante órdenes judiciales en diversos puntos estratégicos del municipio de Dosquebradas. A los procesados se les atribuye la presunta comisión de los delitos de concierto para delinquir y tráfico, fabricación o porte de estupefacientes. De acuerdo con los informes oficiales emitidos por los organismos de seguridad, la articulación de capacidades analíticas, de inteligencia militar y de investigación judicial permitió ubicar con precisión los lugares de residencia y acopio que utilizaban estos individuos para dinamizar sus actividades ilícitas en el territorio.
El Comandante del Gaula Militar Eje Cafetero, el Mayor Carlos Díaz Chacón, detalló que el procedimiento fue el resultado directo de tres meses continuos de labores de inteligencia e investigación campo a campo. Estas acciones conjuntas permitieron individualizar la estructura jerárquica y el modo de operar de esta célula criminal que afectaba de forma recurrente la tranquilidad institucional y comunitaria del municipio rizaraldense y zonas aledañas del Eje Cafetero.
Material probatorio incautado durante las diligencias de registro
Durante las inspecciones y procedimientos de registro legalmente autorizados, los uniformados e investigadores judiciales lograron la incautación de un importante volumen de material probatorio. Entre lo decomisado figuran aproximadamente 400 dosis de bazuco (alcaloides) listas para su distribución al pormenor, así como la suma de dos millones de pesos en efectivo ($2.000.000 COP).
Según las hipótesis investigativas preliminares presentadas por la Fiscalía General de la Nación, el dinero en efectivo incautado corresponde directamente a los dividendos monetarios obtenidos de la comercialización sistemática de sustancias alucinógenas en la jurisdicción urbana de Dosquebradas. Este tipo de ingresos ilegales alimentaba las finanzas del grupo organizado para sostener otras actividades delictivas en la región.
La neutralización de esta red no solo representa un severo impacto financiero para las arcas de La Cordillera, sino que frena el canal de distribución de estupefacientes que afectaba entornos comunitarios vulnerables. El material probatorio, las sustancias psicoactivas y el dinero en efectivo fueron puestos a disposición de los fiscales competentes para la legalización de capturas, imputación de cargos y la respectiva solicitud de medida de aseguramiento en centro carcelario.
Afectación a poblaciones vulnerables y presiones en albergues temporales
Uno de los aspectos más críticos revelados por las autoridades durante las indagaciones preliminares gira en torno al accionar intimidatorio que los presuntos delincuentes ejercían sobre los sectores de la población civil en mayor estado de indefensión. Las investigaciones señalan que integrantes de esta estructura delictiva venían realizando actos de coerción e intimidación bajo la línea de mando de La Cordillera.
Estas presiones cobraron especial relevancia en los albergues temporales habilitados en la localidad tras el terremoto registrado el pasado 10 de agosto. Las autoridades mantenían una vigilancia rigurosa sobre dichos albergues ante las denuncias que indicaban que los señalados integrantes del grupo ilegal pretendían instrumentalizar o extorsionar a los damnificados alojados allí a causa del fenómeno natural.
Frente a este panorama, el Mayor Carlos Díaz Chacón enfatizó la trascendencia de las capturas: “Lo más importante de este resultado es que estamos evitando que estructuras delincuenciales se aprovechen de las condiciones de vulnerabilidad de nuestra población que estuvo alojada en los albergues producto del terremoto del pasado 10 de agosto del presente año”. La oportuna intervención de la fuerza pública impidió que las redes de microtráfico y extorsión consolidaran su dominio territorial en estos puntos de refugio humanitario.
Compromiso institucional y canales de denuncia ciudadana
El Ejército Nacional y las agencias de policía judicial destacaron que este golpe operacional refuerza de manera integral el esquema de seguridad colectiva e institucional en la región cafetera. Las operaciones operativas, de prevención y de contrainteligencia se mantendrán de forma ininterrumpida con el fin de desmantelar por completo cualquier brote delictivo atribuido al grupo delincuencial organizado La Cordillera.
Asimismo, los mandos militares hicieron un llamado enfático a la ciudadanía para contrarrestar de manera articulada los delitos de mayor impacto social. Se invitó a la población a utilizar la línea gratuita nacional 147 de la unidad militar Gaula, dispuesta de manera permanente para recepcionar denuncias confidenciales sobre casos de extorsión, secuestro o presiones ilícitas.
Con este resultado, las instituciones del Estado ratifican su presencia activa en el departamento de Risaralda. El Gaula Militar Eje Cafetero, la Sijín y la Fiscalía General de la Nación reiteraron que mantendrán sus capacidades técnicas, de inteligencia e investigación judicial plenamente enfocadas en proteger la vida, el patrimonio y la tranquilidad de los habitantes de Dosquebradas y de todo el Eje Cafetero.


