En un suceso sin precedentes para la administración pública regional, el gobernador del departamento del Caquetá, Luis Francisco Ruiz Aguilar, y el alcalde de la ciudad de Florencia, Marlon Monsalve Ascanio, dejaron temporalmente sus despachos oficiales para protagonizar un combate de exhibición en un ring de boxeo. El encuentro deportivo, celebrado el pasado sábado 12 de septiembre de 2026 en las instalaciones de la Discoteca JR en la capital caqueteña, se enmarcó dentro de la velada denominada Guerra de la Selva. Esta jornada fue estructurada con el objetivo central de promover la práctica deportiva, homenajear la trayectoria de un icónico formador pugilístico e impulsar la dinamización económica del municipio y sus alrededores.

El enfrentamiento entre los dos funcionarios de alto nivel captó de inmediato la atención de la ciudadanía local y se convirtió en un fenómeno viral en plataformas digitales. Inspirado visual y conceptualmente en los populares formatos internacionales de entretenimiento pugilístico como Stream Fighters o La Velada del Año —donde personalidades públicas miden sus habilidades físicas sobre el cuadrilátero—, el evento contó con todas las garantias de juzgamiento formal, incluyendo la presencia de un réferi profesional, indumentaria de protección adecuada, guantes reglamentarios y asistencia médica preventiva.
Un combate de exhibición con propósito social y tributo deportivo
La contienda sobre la lona tuvo una duración de dos asaltos, concluyendo oficialmente a un minuto con quince segundos del segundo round. A pesar de que ninguno de los dos gobernantes cuenta con antecedentes en la práctica del deporte de alto rendimiento, ambos aceptaron el reto físico ante la mirada de cientos de espectadores que colmaron el recinto. Durante las acciones, el gobernador Ruiz Aguilar vestía una pantaloneta de tono amarillo, mientras que el mandatario capitalino Monsalve Ascanio lució indumentaria en tono vino tinto. Tras el conteo y la evaluación del réferi, el triunfo de la exhibición le fue otorgado al gobernador del departamento.

Más allá de la faceta competitiva, la Alcaldía de Florencia y la Gobernación del Caquetá enfatizaron que la jornada sirvió como escenario para rendir un sentido homenaje en vida al profesor Genaro Granja. Con 80 años de edad y más de seis décadas dedicadas a la formación de jóvenes talentos pugilísticos, el profesor Granja es reconocido institucional y comunitariamente como el gran pionero e impulsor del boxeo en el territorio caqueteño. Asimismo, la actividad sirvió como plataforma para oficializar el reinicio de los trabajos organizativos de la Liga de Boxeo del Caquetá, buscando rescatar una disciplina que históricamente ha otorgado importantes logros a la juventud de esta zona del país.
Un aspecto resaltante dentro de la programación de la velada fue la inclusión de la gestora social de Florencia, Norelly Torres, quien también subió al escenario deportivo para participar activamente en las exhibiciones programadas, demostrando la participación incluyente de las figuras institucionales dentro de los proyectos de fomento del deporte regional.
Reacciones institucionales, debate público y desafíos a futuro
Al término del combate, ambas administraciones coincidieron en señalar que la iniciativa no buscaba proyectar ningún tipo de confrontación o rivalidad de carácter político. Desde la administración departamental se emitió un comunicado oficial manifestando que el espectáculo sobre el cuadrilátero constituyó un mensaje simbólico de trabajo en equipo, fraternidad y unidad institucional en beneficio de los proyectos estratégicos de la región. Por su parte, el alcalde Marlon Monsalve aceptó en forma deportiva el dictamen de los jueces, señalando en tono distendido que una derrota es únicamente un paso previo para continuar preparándose y solicitar una revancha deportiva a su homólogo departamental.
La velada provocó diversas opiniones entre la opinión pública y los habitantes del departamento. Por un lado, numerosos asistentes y sectores ciudadanos ponderaron la actividad como una estrategia innovadora y cercana para sacar el deporte de los canales tradicionales, logrando captar el interés de las nuevas generaciones y convocando a la empresa privada local. Por otra parte, no faltaron las posturas críticas de analistas y sectores que cuestionaron la pertinencia de que las altas autoridades territoriales participen directamente en combates físicos dentro de su agenda de funciones públicas.
Pese a las posturas divergentes manifestadas en redes sociales, los organizadores evaluaron el balance final como altamente positivo en términos de asistencia, dinamización del comercio nocturno y visibilidad mediática para las disciplinas deportivas locales. La iniciativa dejó abierta la posibilidad de continuidad para este tipo de certámenes, al punto que el propio gobernador Luis Francisco Ruiz Aguilar extendió una invitación pública desde el ring al alcalde del municipio de San Vicente del Caguán, Luis Trujillo, para sumarse a los próximos combates de exhibición en favor del deporte caqueteño.


