En la mañana de este domingo 13 de septiembre, la Aeronáutica Civil de Colombia (Aerocivil) activó de manera inmediata los protocolos de emergencia del Servicio de Búsqueda y Salvamento (SAR) tras confirmarse la pérdida de contacto y posterior desaparición de una aeronave médica en la región del Pacífico colombiano. La avioneta, que transportaba a cinco ocupantes entre tripulación y personal de asistencia sanitaria, cubría la ruta comprendida entre el municipio de Condoto, en el departamento del Chocó, y el aeropuerto de Guaymaral, ubicado al norte de la ciudad de Bogotá.

La aeronave siniestrada es una Cessna T206, identificada con la matrícula HK4985, operada directamente por la Patrulla Aérea Civil Colombiana (PAC), una organización de aviación privada sin ánimo de lucro dedicada a brindar atención médica, quirúrgica y auxilio humanitario en las zonas más marginadas y de difícil acceso del territorio nacional. La repentina desaparición ha generado una profunda zozobra e incertidumbre entre los organismos de socorro y la comunidad médica del país, dada la naturaleza altruista del contingente a bordo.

La misión de salud en Condoto y los ocupantes a bordo

Previo a su despegue con destino a la capital del país, los integrantes de la delegación habían concluido con éxito una intensa jornada de salud gratuita en el municipio chocoano de Condoto. Estas brigadas médicas, organizadas de forma periódica por la Patrulla Aérea Civil, tienen como objetivo prioritario llevar consultas especializadas, procedimientos quirúrgicos de pequeña y mediana complejidad, así como suministros farmacéuticos esenciales a poblaciones vulnerables que carecen de infraestructura hospitalaria adecuada y de acceso regular a la medicina especializada.

Tras culminar extensas horas de atención comunitaria en el territorio chocoano, el equipo abordó la aeronave Cessna T206 para emprender el trayecto de regreso. Según el manifiesto oficial de vuelo registrado por la entidad operadora y confirmado por las autoridades aeronáuticas, a bordo viajaban cinco personas: un piloto al mando y cuatro colaboradoras pertenecientes a la misión médica y asistencial.

Los nombres de los ocupantes informados oficialmente corresponden a:

  • Mehmet Cankaya, quien se desempeñaba como piloto al mando de la aeronave.
  • Perla Constanza Álvarez, profesional vinculada al equipo asistencial de la misión.
  • Sandy García, integrante del equipo de salud en terreno.
  • María Guzmán, especialista participante de la brigada médica.
  • Yuliza Figueredo, profesional de apoyo institucional de la jornada.

Las familias de los pasajeros y los directivos de la Patrulla Aérea Civil Colombiana permanecen en constante contacto con las autoridades a la espera de noticias oficiales, mientras avanzan de forma ininterrumpida las operaciones de rastreo en el occidente del país.

Activación de la radiobaliza de emergencia y zona de búsqueda

De acuerdo con el reporte oficial emitido por la Aeronáutica Civil, la última comunicación de radio con la aeronave HK4985 se registró a las 9:23 hora local (14:23 GMT). Tras perderse todo contacto en los radares de control del espacio aéreo, las estaciones de monitoreo confirmaron la activación de la señal de socorro emitida por la radiobaliza de emergencia (ELT) del avión.

La señal transmitida por el dispositivo de socorro permitió georreferenciar el área de impacto o aterrizaje forzoso en las inmediaciones del cerro Tatamá, una prominencia geográfica de la Cordillera Occidental caracterizada por sus elevadas cumbres, su densa vegetación y sus condiciones climáticas extremas. La radiobaliza fue ubicada a aproximadamente 33 millas náuticas del radiofaro omnidireccional de muy alta frecuencia (VOR) de Pereira.

Por su parte, autoridades territoriales, entre ellas la Gobernación del Chocó, precisaron que los esfuerzos operativos inmediatos de exploración terrestre y de reconocimiento aéreo se concentran de manera prioritaria en la jurisdicción municipal de Tadó. La zona señalada presenta una topografía selvática altamente accidentada y pendientes pronunciadas, factores que, sumados a las adversas condiciones meteorológicas del sector —dominadas por abundante nubosidad y precipitaciones constantes—, han dificultado el sobrevuelo continuo de las aeronaves de rescate y restringido el desplazamiento rápido de las brigadas de búsqueda en tierra.

Operativo interinstitucional e investigación del accidente

Ante la gravedad de la contingencia, la Aerocivil articuló una respuesta coordinada a gran escala a través del Servicio de Búsqueda y Salvamento (SAR). En las maniobras participan de manera conjunta efectivos del Ejército Nacional, unidades especializadas de la Policía Nacional y personal capacitado de organismos de socorro como la Defensa Civil Colombiana y la Cruz Roja.

Simultáneamente a las acciones de rastreo en la frontera montañosa entre Chocó y Risaralda, la Dirección Técnica de Investigación de Accidentes (DIACC) de la Aeronáutica Civil alistó una comisión de investigadores expertos. Este equipo técnico se encuentra a la espera de que las condiciones meteorológicas y de acceso en el terreno permitan su ingreso seguro al área para adelantar las pericias correspondientes que determinen las causas precisas del incidente.

La Aeronáutica Civil aseguró que continuará emitiendo boletines oficiales con los avances que se obtengan en las labores de localización del Cessna T206 y el rescate de sus cinco ocupantes

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