La capital del Valle del Cauca enfrenta una compleja jornada en materia de movilidad debido a un paro convocado por un sector de los conductores y propietarios del transporte público tradicional. Desde las primeras horas de la mañana de este jueves, decenas de vehículos de servicio colectivo urbano y los denominados camperos de ladera iniciaron bloqueos intermitentes y permanentes en las principales entradas, salidas y arterias viales de la ciudad. La situación ha generado traumatismos generalizados para los ciudadanos que intentan desplazarse a sus lugares de estudio y trabajo.
La principal motivación detrás de la protesta social radica en las reclamaciones del gremio transportador frente al programa municipal de chatarrización. Los manifestantes exigen a las autoridades locales el cumplimiento y la celeridad en los pagos correspondientes por la salida de circulación de los vehículos antiguos. Según expresan voceros del gremio, los retrasos en estos desembolsos han afectado el sustento económico de cientos de familias que dependían exclusivamente de dicha actividad.
Los puntos críticos del colapso vial
La Secretaría de Movilidad de Cali y la empresa Metrocali emitieron reportes tempranos advirtiendo sobre cierres de vías en sectores neurálgicos de la malla vial urbana y las conexiones intermunicipales. Entre las zonas más afectadas se encuentra el puente de Juanchito, un punto estratégico que conecta a Cali con el municipio de Candelaria, donde manifestantes atravesaron autobuses impidiendo el flujo vehicular ordinario.
Hacia el norte y nororiente de la ciudad, los bloqueos alteraron por completo el tránsito en los sectores de Sameco y Menga, los cuales sirven de acceso principal para quienes viajan desde y hacia el municipio industrial de Yumbo. Las autoridades de tránsito confirmaron extensas filas de automotores particulares y de carga pesada atrapados en la congestión.
Por otra parte, el centro de Cali también experimentó desórdenes civiles concentrados en las inmediaciones del Centro Administrativo Municipal (CAM). Allí, los conductores se agolparon frente a la sede de la Alcaldía para visibilizar sus peticiones y presionar el establecimiento de una mesa oficial de concertación con las autoridades locales. Asimismo, se registraron restricciones y desvíos vehiculares sobre la vía al Mar, afectando el ingreso a la ciudad por el sector oeste.
Impacto directo en la operación del sistema MIO
El sistema de transporte masivo de la ciudad, el MIO, se ha convertido en uno de los sectores más perjudicados de forma colateral por las manifestaciones. Metrocali, la entidad encargada de regular el servicio, emitió una alerta pública informando que múltiples rutas troncales y alimentadoras han tenido que suspender operaciones de forma temporal o modificar sus recorridos programados debido a la imposibilidad de transitar por los carriles exclusivos.
Las directivas del sistema informaron que las protestas protagonizadas por los conductores del servicio tradicional colectivo impiden el normal desarrollo de las frecuencias, dejando a miles de usuarios desatendidos en las estaciones. Varios ciudadanos reportaron largas caminatas a lo largo de las principales avenidas ante la escasez de alternativas de transporte formal en las primeras horas de la jornada.
Ante la contingencia, la Secretaría de Movilidad desplegó un cuerpo de agentes de tránsito en los diferentes puntos críticos con el propósito de coordinar desvíos alternos, regular el flujo en los sectores con bloqueos intermitentes y salvaguardar la seguridad de los peatones. No obstante, el volumen de los bloqueos ha desbordado la capacidad de las rutas alternas, provocando un retraso generalizado en toda la infraestructura de transporte de la capital vallecaucana.
La búsqueda de soluciones institucionales
Frente a la parálisis que vive la ciudad, delegados de los transportadores tradicionales manifestaron su disposición a levantar los bloqueos una vez se garantice una respuesta concreta y un cronograma institucional claro por parte del gobierno municipal respecto a los recursos de la chatarrización. Los propietarios insisten en que el proceso ha sido dilatado administrativamente de manera injustificada.
Por su parte, la Administración Distrital ha hecho un llamado enfático a la cordura y al respeto por las vías de hecho, recordando que, si bien la protesta es un derecho legítimo, no puede vulnerar el derecho fundamental a la libre movilidad de la ciudadanía en general. Se espera que en el transcurso de las próximas horas se instale de manera formal una mesa de diálogo técnico entre la Secretaría de Movilidad, representantes de Metrocali y los líderes del paro de transportadores, buscando soluciones financieras viables que permitan conjurar la crisis vial y restablecer por completo el orden público en la ciudad.

