Una profunda ola de indignación y preocupación se ha desatado entre la comunidad educativa y los habitantes del departamento de Norte de Santander, tras conocerse una grave denuncia sobre una actividad académica desarrollada en una institución educativa rural de la convulsa región del Catatumbo. De acuerdo con los testimonios expuestos por las familias afectadas, una docente encargada de impartir clases a niños de los grados cuarto y quinto de primaria solicitó a sus estudiantes la realización de dibujos con los distintivos y las banderas alusivas a las Farc y al ELN.

El hecho se produjo en una zona históricamente golpeada por el conflicto armado colombiano, donde la presencia de organizaciones al margen de la ley mantiene en constante zozobra a la población civil. La situación se volvió del dominio público una vez que los menores regresaron a sus hogares y mostraron a sus acudientes las tareas asignadas para la jornada, lo que detonó de inmediato el rechazo generalizado de los padres de familia.

El incidente ha encendido las alarmas institucionales en toda la provincia, en tanto que defensores de derechos humanos y voceros comunitarios han señalado el riesgo que implican estas prácticas en áreas donde el reclutamiento forzado de menores y la instrumentalización de la infancia constituyen amenazas persistentes para la sociedad.

denuncian a profesora en norte de santander por pedir a ninos de primaria dibujar simbolos de farc y eln image

Preocupación de los padres y búsqueda de respuestas

La divulgación del suceso generó un alto nivel de inquietud y zozobra entre las familias de los estudiantes, quienes manifestaron no comprender la intencionalidad ni el contexto pedagógico de dicha asignación escolar. Los padres señalaron que sus hijos, al encontrarse en edades tempranas de formación escolar básica, no poseen el criterio ni el desarrollo cognoscitivo para procesar el impacto de graficar e internalizar los símbolos de actores que han protagonizado hechos violentos en su territorio.

Ante la gravedad del acontecimiento, los miembros de la comunidad han instado a las directivas del plantel y a las autoridades competentes a establecer con precisión cuál era el propósito formativo de la actividad o si esta constituía un ejercicio contextualizado de alguna materia que fue mal redactado o ejecutado. Sin embargo, diversos sectores manifestaron que, independientemente del marco teórico del plan de estudios, la utilización de simbología de grupos armados ilegales en la educación básica primaria vulnera los principios de neutralidad del entorno escolar.

Varios acudientes expresaron que las aulas de clase deben mantenerse como espacios protegidos de paz y neutralidad, completamente aislados de la propaganda o sensibilización hacia organizaciones insurgentes. «Queremos que la escuela sea un lugar seguro donde los niños aprendan valores y conocimientos, no donde se ponga en riesgo su percepción de la seguridad en medio de un contexto geopolítico y social ya de por sí bastante complejo», argumentó uno de los voceros de los padres de la región.

El entorno territorial y la vulnerabilidad en la zona

El suceso cobra una dimensión crítica al ocurrir dentro de la región del Catatumbo, una zona geográfica de Norte de Santander donde operan de forma simultánea múltiples actores armados ilegales, entre ellos las disidencias de las Farc y las estructuras del Ejército de Liberación Nacional (ELN). Esta persistencia de dinámicas violentas ha convertido a los niños, niñas y adolescentes en uno de los grupos poblacionales de mayor vulnerabilidad frente a dinámicas de penetración ideológica y reclutamiento ilícito.

Analistas locales en seguridad y educación han advertido que el aula escolar debe figurar como el principal bastión institucional para la prevención del delito y la protección de la niñez. La aparición de tareas de esta índole crea un antecedente que, según expertos de la zona, podría desdibujar la frontera entre la pedagogía sobre la historia nacional y la normalización del conflicto armado en la mente de los menores de edad.

Por esta razón, distintos sectores sociales de Norte de Santander reiteraron que la enseñanza de la historia colombiana y la memoria histórica en las escuelas rurales debe realizarse bajo estrictos lineamientos metodológicos, evitando en todo momento la reproducción irresponsable de emblemas de grupos que actualmente ejercen violencia o control territorial sobre las poblaciones campesinas.

Petición de intervención institucional

Tras la alerta emitida por los padres de familia, la opinión pública y diversos estamentos del departamento han solicitado la pronta intervención de las autoridades de educación. Se espera que los organismos de inspección y vigilancia adelanten la respectiva indagación administrativa a fin de recepcionar la versión formal de la profesora señalada y dictaminar si incurrió en una falta disciplinaria o en un incumplimiento de las mallas curriculares vigentes.

Las comunidades esperan que se tomen medidas preventivas e institucionales expeditas que garanticen la tranquilidad de los acudientes y protejan la integridad mental y emocional de los alumnos. El objetivo principal planteado por las familias es asegurar que las instituciones educativas del Catatumbo cumplan su rol fundamental de instruir en la convivencia, asegurando que las aulas sigan siendo territorios sagrados de paz ajenos a cualquier tipo de instrumentalización ideológica.

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