Una compleja situación de orden público e infraestructura se registra en el departamento de Santander, donde el suministro de gas natural para miles de usuarios residenciales y comerciales se encuentra en riesgo crítico. La estatal petrolera Ecopetrol emitió una alerta urgente debido a los bloqueos viales y operativos que un grupo de manifestantes mantiene de forma sostenida en las inmediaciones del Campo Provincia, un activo estratégico de producción de hidrocarburos ubicado en esta región del país.

De acuerdo con los primeros reportes entregados por las autoridades y la compañía, la obstrucción de los accesos ha escalado a tal punto que ya comenzó a comprometer directamente la operatividad de las plantas procesadoras, lo que genera un impacto inmediato en la disponibilidad del recurso energético para las poblaciones cercanas.

Municipios afectados y el impacto en la comunidad

Las consecuencias de estas vías de hecho civiles se concentran principalmente en dos localidades santandereanas. La empresa estatal advirtió que el suministro de gas está a punto de suspenderse de manera definitiva para los usuarios del municipio de Sabana de Torres y de Rionegro, afectando tanto los cascos urbanos como los sectores rurales de ambas demarcaciones.

La parálisis de las actividades en el Campo Provincia impide el flujo normal del combustible a través de las redes locales de distribución. Fuentes técnicas explicaron que los inventarios de contingencia y la presión interna de los sistemas de transporte se encuentran en sus niveles mínimos, lo que podría desencadenar cortes del servicio en las próximas horas si no se habilita el paso de operarios y el mantenimiento adecuado de los pozos.

Ecopetrol alertó: «Los bloqueos en Campo Provincia ya afectan la producción de gas y podrían comprometer el suministro para usuarios de Sabana de Torres y Rionegro».

La preocupación comunitaria es latente, dado que la falta de este servicio público esencial no solo impactaría las cocinas de miles de hogares que dependen del suministro directo, sino que paralizaría el comercio gastronómico local, las instituciones educativas, los centros asistenciales de salud y diversas actividades agroindustriales que dinamizan la economía regional en el Magdalena Medio santandereano.

Llamado al diálogo frente a las pérdidas operativas

Ante este escenario de parálisis forzada, voceros de la industria petrolera hicieron un enérgico pero neutral llamado a las comunidades que ejercen los bloqueos para que depongan las vías de hecho y busquen canales alternos de concertación con las autoridades departamentales y nacionales. Desde el punto de vista técnico, detener la extracción y el procesamiento de hidrocarburos de forma abrupta e improvisada representa un alto peligro de seguridad industrial, además de los millonarios costos fiscales que asume la nación por la producción diferida.

Hasta el momento, no se ha consolidado una mesa de negociación formal entre los líderes de la protesta y los delegados del gobierno local para levantar de manera definitiva los bloqueos en el acceso al yacimiento. Las autoridades de policía de Santander mantienen un monitoreo constante de los puntos críticos de concentración ciudadana para evitar alteraciones mayores del orden público, mientras se espera que la mediación social evite una emergencia energética generalizada en los dos municipios afectados.

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