Si usted es propietario de una finca, lote, terreno o extensión de tierra ubicada en una zona de conservación o un ecosistema estratégico, esta información puede representar una gran oportunidad para usted y su familia.

El Pago por Servicios Ambientales (PSA) es un mecanismo mediante el cual el Estado reconoce y recompensa el compromiso de campesinos, comunidades indígenas y propietarios rurales que, de manera voluntaria, deciden conservar o restaurar los ecosistemas presentes en sus predios, en lugar de destinarlos a actividades como la agricultura o la ganadería.

Este incentivo puede otorgarse en dinero o en especie y busca fortalecer la protección de los recursos naturales, especialmente de los bosques y las fuentes hídricas, fundamentales para garantizar el abastecimiento de agua y la conservación de la biodiversidad.

En Colombia, el Programa de Pago por Servicios Ambientales está reglamentado a nivel nacional por el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, entidad encargada de definir sus lineamientos. Su implementación se realiza a través de diferentes modalidades, entre ellas las desarrolladas por las Corporaciones Autónomas Regionales (CAR), que han estructurado incentivos periódicos sujetos al cumplimiento de acuerdos de conservación, así como iniciativas mixtas lideradas por el sector privado y organizaciones ambientales, como el programa BancO2, que conecta empresas favorables en compensar su huella de carbono con familias comprometidas con la protección de los bosques.

Para acceder al programa, los interesados ​​deben cumplir con una serie de criterios de selección, entre ellos:

· Demostrar la titularidad o ser propietario de un predio ubicado aguas arriba de bocatomas, cuencas hidrográficas que abastecen acueductos, áreas de reglamentación del uso del suelo (EOT, POT o POMCA) o zonas estratégicas para el abastecimiento hídrico.

· Contar con un mínimo de una (1) hectárea en bosque o guadual, ubicada por fuera de la ronda forestal protectora.

· Habitar el predio o residir en un lugar cercano al mismo.

· Pertenecer a población registrada en el Sisbén y/o en el Censo Nacional Agropecuario, priorizando las condiciones de vulnerabilidad.

Además, quienes aspiren a ser beneficiarios deberán cumplir con una lista de verificación relacionada con el estudio de títulos del predio, requisito indispensable para avanzar en el proceso de evaluación y vinculación al programa.

Con este tipo de iniciativas, se busca que la conservación de los ecosistemas se convierta en una oportunidad para mejorar la calidad de vida de las familias rurales, al tiempo que se protege el patrimonio natural y las fuentes de agua que benefician a toda la comunidad.

Con información de la oficina de prensa de la CARDER.

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