¿Mauricio Rodríguez Amaya, Director General del Departamento de Prosperidad Social, dónde está la supervisión e interventoría y por qué ustedes reciben esta obra con esta cantidad de defectos?


18 años de un sueño y 10 esperando una obra que ha tenido muchos tropiezos, contratos con falsificación de firmas que, entre otras cosas, lo engavetaron en la Fiscalía.


Cambio de constructores, presupuestada para $7.000 millones, que el Departamento de Prosperidad Social, según el convenio 307 FIP de 2017, aportó $7.141 millones y el municipio $3.650, para un costo final de $10.791 millones.
Diseñaron locales de un tamaño y, para aumentar la cantidad, los redujeron para implementar más cubículos; está en fase de entrega, una tutela obliga, pero realmente los acabados no superan una auditoría seria.

Los comerciantes se quejan de deficiencias en la estructura y terminados; están tratando de tapar porque no pueden seguir esperando. Fuimos y comprobamos este desastre que la DPS está recibiendo.
Pisos, paredes y cielorrasos con daños.


Soldaduras, uniones y ángulos mal terminados.

Instalaciones eléctricas y sanitarias defectuosas.

Estructuras con grietas y fisuras.

Humedad y filtraciones.


Pisos desnivelados.

Iluminación, lámparas y bombillos sin instalar.

Puertas y ventanas desajustadas.

Y no retiraron los escombros.

¿Qué responden Julio Mario Palacios, gerente regional de Prosperidad Social, el representante de UNION TEMPORAL PLAZA LA VIRGINIA 2021, Luis Alberto Coqueto García, supervisor del convenio, y el Consorcio Interprosperidad?
¿Qué dirán ante esta citación del sindicato?



