Esta semana la Fiscalía capturó al Ingeniero Jesús María Hernández, un viejo conocido en Pereira, muy cercano al fallecido senador Enrique Soto y al exalcalde Enrique Vásquez Zuleta.



¿Recuerdan el lote de casi una manzana de la Calle 34-35 con 5a y 6a?
En 2012 se lo dieron en comodato ¡gratis! al pastor Pablo Portela de la «Iglesia Misión de Restauración». Debía entregarlo en 2 años. ¡Nunca lo entregó!


Yo le pregunté a Jesús María en 2015: «¿y ese predio cuándo lo devuelven?» me dijo: «el señor tiene una planta eléctrica, pero la saca y nos entrega», pasaron las semanas, volví a preguntarle y me contestó: «lo vamos a lanzar porque no entrega el predio».

¡Mentira. Nunca pasó!

Lo que sí pasó fue esto: Siendo Secretario de Desarrollo Administrativo, el 22 de junio de 2015 Jesús María le vendió ese mismo lote a la iglesia de Portela.
Ojo: abrió la subasta diciendo que el predio estaba «desocupado». Falso. Allá estaba la iglesia, aunque la Ley dice muy claro, para subastar propiedades públicas no pueden estar ocupadas ni usufructadas. Y ni siquiera hubo acto de entrega… ¿para qué? Si nunca habían devuelto el lote.
¿En cuánto lo vendió? $409 millones. Un lote al lado, más pequeño, valía $798 millones según catastro.
La Contraloría calculó un presunto detrimento de $547 millones y Ana Ilse Barragán Directora Operativa de Bienes Inmuebles muy amablemente le concedió prórrogas a Portela.

Y para rematar: Portela se demoró años en pagar. Debía $33 millones de predial de 2016, 2017 y 2018.
Denunciamos en Procuraduría y Contraloría. Nada pasó. Dicen que «los votos de las iglesias pesan».
Capturaron a Jesús María por regalías, lo del lote quedo en nada. Pero esta ciudad sigue perdiendo predios, frente a Mercasa ya cercaron miles de metros del municipio y se los están apropiando.
Pasan gobiernos… y se siguen robando a Pereira.




