En la jornada de cierre de las elecciones presidenciales de Rusia, Moscú se convirtió en el blanco del mayor ataque con drones registrado hasta la fecha desde el inicio del conflicto con Ucrania. Las defensas aéreas rusas interceptaron de manera sistemática decenas de vehículos aéreos no tripulados sobre múltiples regiones, en un esfuerzo coordinado que las autoridades rusas atribuyeron directamente a las fuerzas armadas ucranianas con el fin de interrumpir el proceso electoral.

Oleada masiva de vehículos no tripulados e impacto en la aviación

El Ministerio de Defensa de la Federación de Rusia reportó la neutralización de al menos 35 drones ucranianos en distintas partes del país durante las primeras horas del domingo. De estos, cuatro fueron abatidos directamente en la región de Moscú. Los ataques no solo afectaron la periferia moscovita, sino que se extendieron a regiones estratégicas como Belgorod, Kaluga, Oriol, Rostov, Yaroslavl, Kursk y Samara.

El alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, confirmó a través de sus canales oficiales que los sistemas de defensa aérea derribaron varios aparatos que volaban con rumbo a la capital rusos en los distritos urbanos de Ramenkskoye, Stupino y Domodedovo. A pesar de la magnitud de la incursión, Sobianin aseguró que no se registraron víctimas ni daños materiales de consideración en las áreas habitadas, aunque los servicios de emergencia acudieron a los puntos de caída de los escombros.

Como medida preventiva ante la amenaza aérea, la Agencia Federal de Transporte Aéreo de Rusia (Rosaviatsia) impuso restricciones operativas temporales en los principales aeropuertos de la zona metropolitana de Moscú: Domodedovo, Vnukovo y Zhukovsky. Decenas de vuelos comerciales sufrieron retrasos significativos o fueron desviados a aeropuertos alternativos para garantizar la seguridad operacional de los pasajeros y las tripulaciones. Las restricciones se levantaron paulatinamente una vez asegurado el espacio aéreo.

Incidentes en refinerías y fronteras durante el proceso electoral

El ataque de precisión contra la infraestructura energética continuó de forma paralela en la región de Krasnodar. Autoridades locales informaron sobre un incendio de gran magnitud en la refinería de petróleo de Slavyansk-on-Kuban, provocado por el impacto directo de un dron armado. El centro operacional regional indicó que un trabajador falleció en el lugar producto de un ataque cardíaco derivado del incidente. El fuego requirió la intervención intensiva de los bomberos antes de ser sofocado por completo.

Asimismo, la situación en las regiones limítrofes experimentó un incremento considerable de violencia. En Belgorod, zona fronteriza con Ucrania, el gobernador Vyacheslav Gladkov denunció bombardeos de artillería sostenidos y ataques con drones que provocaron la muerte de al menos tres personas y cortes en el suministro de electricidad y gas en varios municipios. Grupos de combatientes prorrusos respaldados por Kyiv continuaron realizando incursiones terrestres transfronterizas en las localidades de Kozinka y Spodaryushino, desafiando las posiciones del ejército ruso.

Por su parte, las autoridades electorales rusas señalaron que los centros de votación en las zonas bajo asedio continuaron operando bajo estrictas medidas de seguridad, describiendo los ataques como un intento desesperado de Kyiv por desestabilizar la votación que consolidará el mandato del presidente Vladimir Putin. La incursión masiva representa un hito en la capacidad operativa militar ucraniana para proyectar fuerza hacia el corazón político y económico del territorio ruso en momentos de relevancia geopolítica.

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