El precio del petróleo volvió a superar temporalmente los 100 dólares por barril este jueves, en la decimotercera jornada de la guerra en Oriente Medio. La escalada del conflicto ha puesto bajo presión los mercados financieros y la deuda soberana, mientras persisten temores sobre un incremento inflacionario global.
El barril de Brent del mar del Norte subió un 5,33%, alcanzando los 96,88 dólares, tras dispararse por encima de los 100 USD durante la sesión en Asia. Su equivalente estadounidense, el WTI, registró un aumento del 4,65%, hasta 91,31 dólares. La subida se produce pese al anuncio de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) de liberar 400 millones de barriles de sus reservas estratégicas, la cifra más alta registrada, con el fin de calmar inquietudes sobre el suministro mundial.
Stephen Innes, gestor de SPI AM, describió la medida como «apuntar con una manguera de jardín hacia el incendio de una refinería», destacando que la liberación temporal de reservas no soluciona la presión estructural sobre los mercados petroleros. «El mercado cede brevemente y luego vuelve de inmediato a la valoración del verdadero problema», añadió el analista.
La escalada bélica se mantiene. Irán lanzó una nueva serie de ataques contra infraestructuras petroleras de los países del Golfo, luego de haber atacado dos petroleros el día anterior. El ayatolá Mojtaba Jamenei, nuevo líder supremo iraní, pidió además que se mantenga cerrado el estrecho de Ormuz, un punto estratégico clave para el tránsito mundial de crudo y gas.
La guerra, iniciada el 28 de febrero con ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, ha adquirido un carácter regional, afectando la producción y transporte de petróleo. Según la AIE, los países del Golfo han reducido su producción diaria en al menos 10 millones de barriles debido al bloqueo del estrecho de Ormuz, calificando la situación como «la mayor perturbación de suministro de la historia».
Los efectos se reflejan también en los mercados financieros. En Wall Street, el Nasdaq perdió 0,80%, el S&P 500 cedió 0,80% y el Dow Jones retrocedió 1,25%. En Europa, las bolsas de París, Fráncfort, Londres y Milán mostraron caídas que oscilan entre 0,40% y 1,02%, evidenciando la preocupación de los inversionistas por la estabilidad global.
A pesar de los intentos de la AIE por estabilizar los precios, los analistas coinciden en que la situación geopolítica seguirá marcando la tendencia del crudo. La combinación de interrupciones en la producción, ataques a infraestructuras y bloqueos estratégicos sugiere que los precios podrían mantenerse elevados mientras dure el conflicto.
El mercado permanece atento a los próximos movimientos en la región, con especial vigilancia sobre el estrecho de Ormuz, cuya apertura o cierre determinará en gran medida la dinámica del suministro mundial de petróleo en las próximas semanas.

