El abogado penalista Mauricio Pava presentó su renuncia a la defensa del exministro de Hacienda Ricardo Bonilla, quien permanece privado de la libertad por el proceso que adelanta la Fiscalía en el escándalo de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD).
Pava acompañaba a Bonilla desde que fue vinculado a la investigación por presuntas irregularidades en la adjudicación de contratos durante el segundo semestre de 2023. La Fiscalía lo señaló como uno de los supuestos articuladores de un esquema orientado, según la imputación, a direccionar recursos a congresistas con el fin de asegurar mayorías para proyectos del Gobierno. Por estos hechos fue imputado por concierto para delinquir, cohecho por dar u ofrecer e interés indebido en la celebración de contratos, cargos que no aceptó.
El exministro se encuentra detenido en un complejo de la Policía en Bogotá, a la espera de que el Tribunal Superior de Bogotá resuelva la apelación contra la medida de aseguramiento, recurso que fue presentado por el equipo de Pava antes de su salida.
De acuerdo con versiones conocidas en las últimas horas, la renuncia obedeció a diferencias sobre la estrategia de defensa. Mientras Pava habría insistido en mantener un enfoque estrictamente jurídico y técnico ante los jueces, desde el entorno del exministro se contemplaba la posibilidad de una línea con mayor componente político. Fuentes cercanas al proceso señalan que el abogado consideraba que el caso debía centrarse exclusivamente en argumentos procesales y probatorios, evitando trasladar la discusión al escenario público o partidista.
El cambio de representación se produce en un momento clave del proceso, en medio de un contexto político marcado por la controversia en torno al caso UNGRD. El presidente Gustavo Petro ha expresado públicamente su respaldo a Bonilla y ha sostenido que, en su criterio, el exministro no actuó con intención delictiva. No obstante, ha reiterado que no interfiere en las decisiones judiciales.
En cuanto a la nueva defensa, han surgido nombres como posibles reemplazos, aunque hasta el momento no se ha confirmado oficialmente quién asumirá el caso. Entre tanto, el proceso penal continúa su curso y será el Tribunal el que determine si mantiene o modifica la medida de aseguramiento impuesta.
La salida de Pava marca un nuevo capítulo en el expediente UNGRD, uno de los procesos judiciales más sensibles para el Gobierno, mientras avanzan las actuaciones ante los tribunales y se define el rumbo de la defensa del exministro.

