Me sentí feliz, entonces, de ser un convencido de que, al demócrata, se le mide por el respeto y, más aún, por la valoración de quien opina diferente: si algo enseña la historia, es que muchas veces, las minorías, eran las que tenían la razón ética y moral.

Espero que la “catedra de paz” haya llegado al corazón de todos los que la estudiaron o estudian.
Esa es la esencia de lo que está en juego en Colombia: te invito a revisar, a fondo, en detalle, la vida de los dos candidatos presidenciales, nunca por sus discursos, menos por sus memes, tiktok o payasadas, compartidas por sus centenas de bodegueros pagos, sino por los HECHOS, y decidir, cuál es el más demócrata de los dos… por ahí es.
Este es el decálogo que ha propuesto Fajardo, desde su partido DIGNIDAD Y COMPROMISO -resaltados míos-
1. Fin a la polarización y el odio. La democracia se defiende con las leyes y los actos. También con las palabras. Rechazamos rotundamente la escalada de división y polarización de nuestro país e instamos a los candidatos a civilizar, moderar y rebajar la crispación. Las formas son el fondo. Y los adversarios no pueden ser considerados enemigos. Ningún colombiano debe ser considerado así.
2. Protección de la Constitución, no a la Constituyente. Respeto explícito e irrestricto al equilibrio institucional y a la independencia de poderes. Esto no es compatible con el permanente cuestionamiento a nuestra Constitución Política y a la arquitectura institucional. Mucho menos con los intentos de socavarla o cambiarla con una Asamblea Constituyente.
3. Cero impunidad, cero corrupción. Los recursos públicos son sagrados, hay que auditar a la actual administración con un riguroso informe de rendición de cuentas y una batería de medidas que eviten que la corrupción siga robando la plata pública, corrompa a quienes deben gestionarla y administrarla, y enriquezca ilícitamente a personas y organizaciones.
4. El fin de la Paz Total. Colombia necesita una agenda seria de seguridad y presencia territorial del Estado. El incremento de la inseguridad, el crimen, el narcotráfico y la presencia de grupos armados ilegales y bandas criminales en buena parte del territorio nacional exige recuperar el control, proteger a la ciudadanía y enfrentar las economías ilegales. También exige proteger la biodiversidad, porque no hay agenda ambiental sin seguridad, paz y control territorial. Nuestro Plan Guardián es la respuesta más sólida para superar la inseguridad y el fracaso de la Paz Total.
5. Colombia la más educada NO es un titular. Es el camino para generar más oportunidades, equidad, inclusión y bienestar para todos. La educación debe acompañar a las personas desde la primera infancia hasta su proyecto de vida, con calidad, pertinencia y sin dejar a nadie atrás. Necesitamos fortalecer a maestras y maestros, recuperar los aprendizajes y abrir más oportunidades para que las y los jóvenes puedan estudiar, graduarse, trabajar y construir su futuro en Colombia.
6. Por un nuevo orden del sistema de salud. Hay que garantizar atención oportuna, medicamentos disponibles, condiciones y bienestar para el personal médico, apoyo a las personas cuidadoras y un modelo sostenible, justo y transparente. El sistema debe volver a estar centrado en la dignidad de los pacientes, con reglas claras, buen manejo de los recursos y presencia real en los territorios.
7. Jóvenes como protagonistas: que el lugar donde se nace no determine el futuro. Transformar el talento de los y las jóvenes en el principal motor de desarrollo del país. Se necesita con urgencia que el Estado priorice su salud mental. Asegurar que cada joven pueda alcanzar su máximo potencial; conectando la educación con su vocación individual, eliminando las barreras al primer empleo e impulsando la educación digital. Que ningún(a) joven encuentre en la ilegalidad su proyecto de vida. Herramientas, conectividad y capital para que lideren la transformación productiva y social de Colombia.
8. Un Estado que garantice y profundice los derechos consagrados en la Constitución de 1991. Queremos un gobierno plural e incluyente, que proteja y respete a todas las personas, sin amenazas ni estigmatizaciones. Un Estado presente en los territorios, eficiente y capaz de resolver sus necesidades, no atrapado en el clientelismo, los amiguismos ni la incompetencia. Colombia no se vive igual en todas partes. Por eso gobernar es llegar a las regiones, escuchar a las comunidades y abrir oportunidades para jóvenes, comunidades étnicas, adultos mayores, población LGBTIQ+, víctimas del conflicto y para quienes han sido históricamente olvidados. Los derechos y la igualdad de las mujeres son innegociables.
9. Desarrollo productivo con inclusión social. Colombia debe atraer inversión privada, impulsar un desarrollo sostenible que proteja nuestra biodiversidad y garantizar condiciones dignas para el empleo de las y los trabajadores. Necesitamos seguridad jurídica y una infraestructura que impulse la competitividad e integre nuestras regiones, con una política de desarrollo productivo que nos proporcione prosperidad, inclusión y bienestar
10. Colombia necesita recuperar una política exterior, seria, profesional y al servicio de la gente. La diplomacia no puede seguir dependiendo de peleas personales, improvisaciones o afinidades ideológicas. Necesitamos una política exterior soberana, pragmática y guiada por el interés nacional. Creemos en el diálogo, la colaboración y una Colombia abierta al mundo, y el mundo en Colombia. Rechazamos cualquier intento de injerencia en nuestras decisiones y exigimos respeto por nuestra soberanía, como respetaremos la de todos los países.
NOTA: Mis redes sociales OParraAnaliza están en proceso de “congelamiento” seguramente sólo quedarán las OParraVida …¿notas el cambio?

