Un equipo especializado de la Policía Nacional, en coordinación con la Fiscalía General de la Nación, adelanta las investigaciones correspondientes para dar con el paradero de los responsables de un millonario y sofisticado robo perpetrado contra la sede del banco BBVA en el municipio de Caloto, en el norte del departamento del Cauca. De acuerdo con los primeros reportes de las autoridades judiciales, los delincuentes lograron sustraer la suma exacta de 1.526 millones de pesos en efectivo directamente de las bóvedas de la entidad financiera.

El suceso ha generado un profundo asombro entre la población local y ha encendido las alarmas de los esquemas de seguridad regional debido a las particulares circunstancias en las que se ejecutó el crimen. Las informaciones preliminares apuntan a que el golpe fue planificado minuciosamente durante semanas, lo que permitió a la banda delincuencial actuar con total discreción y sin despertar sospechas en el entorno.

Un plan milimétrico a través de una vivienda colindante

El método utilizado por los asaltantes evoca la estructura de un robo de película. Según detallaron las fuentes de investigación criminal, los delincuentes consiguieron acceder de manera estratégica a una vivienda aledaña que comparte paredes con la estructura del establecimiento bancario. Desde el interior de dicho inmueble, la organización ilegal utilizó herramientas pesadas y máquinas de demolición para perforar la estructura física de concreto.

El resultado de la operación fue un impresionante hueco en la pared que conectaba de forma directa con los puntos internos más críticos del banco. A través de esta abertura, los intrusos cruzaron las barreras estructurales e ingresaron de manera directa a la zona de la bóveda principal y las cajas fuertes de la sucursal. Las impactantes imágenes del boquete, que circularon posteriormente tras el hallazgo del robo, evidencian el empleo de implementos de construcción avanzados y un conocimiento previo de los planos arquitectónicos del edificio bancario.

El nivel de especialización de la banda quedó en evidencia al constatarse que, a lo largo de todo el proceso de perforación y saqueo, las alarmas de seguridad de la entidad bancaria nunca se activaron. Del mismo modo, los sensores internos y los sistemas automáticos de alerta temprana fallaron o fueron neutralizados con éxito, impidiendo que el centro de control del banco emitiera reportes de emergencia a los cuadrantes locales. Debido a este silencio técnico, la patrulla de la Policía Nacional que realiza rondas rutinarias y constantes en el sector comercial no detectó ninguna anomalía en el exterior del establecimiento durante la ejecución del golpe.

Vulnerabilidad en el casco urbano y líneas de investigación

Uno de los componentes que mayor preocupación suscita entre las autoridades y la opinión pública es la ubicación de la escena del crimen. La sede del banco BBVA asaltada se encuentra localizada a menos de tres cuadras de la estación de Policía de Caloto. La proximidad geográfica con el comando policial no supuso un impedimento para la organización criminal, lo que refuerza la hipótesis de que existió un trabajo de inteligencia previo para calcular los tiempos de respuesta de la fuerza pública y el nivel de ruido permitido en la zona.

Frente a la complejidad del escenario, los investigadores judiciales han bifurcado sus líneas metodológicas de trabajo:

  • Análisis técnico de seguridad: Expertos en informática forense y analistas de video recopilan e inspeccionan minuciosamente el material grabado por las cámaras de seguridad tanto públicas como privadas distribuidas en los alrededores del sector bancario. El objetivo primordial es reconstruir la línea de tiempo exacta del asalto, identificar los vehículos utilizados para el transporte de las herramientas y el dinero, y establecer los rostros o rasgos de los integrantes de la estructura criminal.
  • Verificación de perfiles internos: Debido a la precisión con la que los delincuentes ubicaron el punto de perforación exacto hacia la bóveda y la efectividad con la que se sortearon los dispositivos de seguridad electrónica, la Fiscalía y la Policía investigan el entorno de los trabajadores y contratistas de la entidad financiera. Se busca determinar fehacientemente si existió algún tipo de complicidad interna o filtración de datos sensibles sobre los sistemas de blindaje.

Contexto de orden público en el departamento del Cauca

El robo de los 1.526 millones de pesos ocurre en un escenario regional marcado por una alta complejidad social y de seguridad. El municipio de Caloto y sus zonas rurales aledañas registran históricamente una fuerte presencia de estructuras disidentes de las antiguas Farc, las cuales sostienen disputas territoriales y operaciones delictivas en el norte del Cauca. Si bien hasta el momento las autoridades no han atribuido de manera oficial el millonario hurto a un grupo armado organizado específico, los organismos de inteligencia no descartan que la delincuencia común hubiese articulado esfuerzos con actores armados de la región o que el dinero sustraído tenga como destino la financiación de redes ilegales a gran escala.

Hasta las últimas horas, los representantes legales de la multinacional financiera BBVA han mantenido total reserva sobre el balance de los daños materiales internos, limitándose a prestar toda la colaboración técnica requerida por las autoridades policiales. Por su parte, los mandos de la Policía de la región hicieron un llamado público a la ciudadanía de Caloto para que aporte cualquier dato, testimonio o movimiento sospechoso registrado en las viviendas vecinas durante los últimos días, garantizando absoluta reserva con el fin de agilizar el esclarecimiento de este hecho criminal.

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