Un incendio forestal de gran magnitud mantiene en emergencia a Villa de Leyva, Boyacá, donde las llamas que comenzaron el sábado en el cerro de San Marcos han avanzado sobre amplias zonas de vegetación y han obligado a las autoridades a desplegar un operativo terrestre y aéreo para contener la conflagración. Los reportes conocidos este lunes señalan que entre 290 y cerca de 300 hectáreas de bosque y vegetación han resultado afectadas, mientras persisten varios focos activos.

La emergencia también ha generado afectaciones para habitantes, comerciantes y turistas. Algunas viviendas y hoteles fueron evacuados ante la proximidad del fuego, mientras organismos de socorro y voluntarios trabajan para impedir que las llamas alcancen nuevas zonas pobladas. La situación llevó a la Alcaldía a declarar la calamidad pública y a adoptar medidas especiales para fortalecer la atención.

Operativo para contener las llamas

Más de 200 integrantes de cuerpos especializados, junto con cerca de 200 voluntarios y unidades de bomberos de diferentes lugares, participan en las labores de extinción. A este despliegue se sumaron recursos aéreos: cuatro helicópteros han sido utilizados para lanzar agua sobre los sectores afectados, dos de ellos pertenecientes a la Fuerza Aérea y otros dos contratados por la Gobernación de Boyacá.

Uno de los equipos que intervino fue un helicóptero Black Hawk de la Fuerza Aérea Colombiana, que reportó la descarga de 14.000 galones de agua sobre los focos del incendio. Las operaciones aéreas fueron reanudadas durante la mañana de este lunes, mientras los equipos en tierra continuaron trabajando para contener la propagación.

El Puesto de Mando Unificado reportó que el incendio se encontraba controlado en aproximadamente un 50 por ciento. Sin embargo, las autoridades advirtieron que la emergencia no estaba superada y que las condiciones de viento y otros factores atmosféricos han dificultado las labores. El gobernador Carlos Amaya pidió apoyo adicional a los municipios cercanos y al Gobierno nacional para reforzar la respuesta.

La magnitud del incendio también llevó a las autoridades a ordenar la evacuación de residentes de sectores del noreste del municipio. El Coliseo Municipal fue habilitado como punto alterno de atención hospitalaria para atender las necesidades derivadas de la emergencia.

Suspensión de clases y actividades turísticas

Como parte de las medidas adoptadas, las autoridades suspendieron las clases en las instituciones educativas de Villa de Leyva para este lunes 21 de septiembre. La Secretaría de Educación señaló que los colegios deberán aplicar estrategias pedagógicas flexibles y reprogramar la jornada académica.

También fueron suspendidas las actividades turísticas y recreativas, entre ellas las cabalgatas y los recorridos en cuatrimoto, mientras se mantenga la situación de riesgo. La administración municipal pidió a la ciudadanía y a los visitantes no acercarse a las líneas de fuego y recordó que el ingreso a esas zonas está restringido al personal autorizado y a los organismos de emergencia coordinados por el PMU.

El incendio ha tenido además un impacto sobre establecimientos y propiedades particulares. Entre los casos reportados está el del hotel Arcoiris, cuya propietaria, Eliana Suárez, manifestó que la infraestructura quedó destruida y que el lugar perdió servicios básicos como agua y electricidad. La empresaria pidió apoyo para afrontar las pérdidas económicas y reconstruir el establecimiento.

Investigan el origen y anuncian recompensa

Mientras continúan las labores para extinguir el fuego, las autoridades avanzan en la investigación sobre el origen de la conflagración. El gobernador Carlos Amaya señaló que habitantes de la zona le entregaron testimonios que, según explicó, apuntan a que el incendio no habría comenzado por causas naturales.

El mandatario relató que algunos testigos describieron una llamarada de gran intensidad desde el inicio y que integrantes de organismos de socorro también reportaron situaciones que consideraron irregulares durante las labores de control. Estas versiones forman parte de las circunstancias que deberán ser establecidas por las autoridades competentes y, por ahora, no constituyen por sí mismas una conclusión definitiva sobre las causas del incendio.

Ante estas sospechas, la Gobernación de Boyacá anunció una recompensa de 45 millones de pesos para obtener información que permita esclarecer el origen de la conflagración e identificar a los posibles responsables. Amaya recordó que provocar un incendio constituye un delito y advirtió sobre las consecuencias que este tipo de hechos puede generar para el medioambiente y la población.

La emergencia continúa bajo seguimiento permanente de las autoridades, mientras bomberos, Fuerza Pública, organismos de socorro, voluntarios y entidades del orden departamental y nacional mantienen las operaciones y coordinan las acciones desde el Puesto de Mando Unificado. Aunque el control parcial reportado representa un avance en la atención de la emergencia, las próximas horas serán determinantes y los focos que permanecen activos mantienen la alerta en Villa de Leyva y exigen mantener el despliegue operativo en la zona, con el objetivo de evitar una mayor afectación sobre la vegetación, las personas, los animales y la infraestructura.

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