Un grave episodio de violencia animal registrado en el sector sur de Barranquilla ha provocado el rechazo de la comunidad local y la movilización de distintas organizaciones defensoras de la fauna. El suceso tuvo lugar en la intersección de la calle 79 con carrera 28, en el barrio El Silencio, donde fueron localizados los restos incinerados de dos caninos en la vía pública. El hallazgo fue alertado inicialmente por los vecinos de la zona, quienes observaron la presencia de los cuerpos con evidentes signos de violencia térmica en un tramo urbano frecuentado por transeúntes.
De acuerdo con los testimonios recogidos en el sitio por defensores de los derechos de los animales que acudieron tras la alerta comunitaria, los dos caninos habrían sufrido quemaduras directas que les ocasionaron la muerte en el lugar. La activista Connie Arrieta, integrante de un colectivo de protección animal que hizo presencia en el punto de los hechos, señaló que las condiciones físicas en las que se encontraban los cuerpos descartaban que la muerte hubiese ocurrido con anterioridad por causas naturales o enfermedad previa. Según explicó, la ausencia de signos de descomposición y la presencia de un fuerte olor a combustión reciente en la zona sugieren que el ataque se produjo en un lapso cercano a la denuncia comunitaria.
La disposición de la escena evidenció que los cuerpos de los caninos estaban separados por una distancia aproximada de 40 metros entre sí. Habitantes del sector manifestaron que el tramo donde se produjo el hecho corresponde a una vía que carece de una adecuada iluminación pública, situación que, según afirman los residentes, facilita el abandono recurrente de desechos y la ocurrencia de actos delictivos o abusos durante las horas nocturnas.
Sealamientos sobre presuntos autores y reparos a la respuesta institucional
En relación con el posible origen de la agresión, algunos vecinos del barrio El Silencio manifestaron a los medios locales que un habitante de calle que transitaba por el área habría sido visto en las inmediaciones en el momento del suceso. Según estas versiones, un residente de la zona habría intentado encarar al sospechoso al percatarse de la situación, sin que se lograra la retención del individuo en el lugar.
Por otra parte, la respuesta de los organismos de seguridad pública ha sido objeto de cuestionamientos por parte de la comunidad. Los habitantes del sector afirmaron haber acudido a las instalaciones del CAI de Las Mercedes con el propósito de informar oportunamente sobre el desarrollo de la emergencia. No obstante, según la versión de los denunciantes, la patrulla del cuadrante no acudió de manera inmediata a atender la llamada de auxilio.
Ante esta circunstancia, defensores de los animales manifestaron su preocupación por lo que consideran una persistente falla en la atención de denuncias relacionadas con la integridad de los animales domésticos y en condición de calle. Juan Camilo Fuentes, activista de la región, sostuvo que existe un desencuentro entre el marco regulatorio vigente en el país —como la denominada Ley Ángel— y la operatividad de los mecanismos de sanción penal. A juicio de Fuentes, la falta de resultados concretos en materia de condenas judiciales contribuye a la continuidad de estos episodios de crueldad en las áreas urbanas.
Intervención de las entidades competentes e investigaciones en curso
Varias horas después del reporte efectuado por los ciudadanos, al sitio de los hechos arribaron efectivos de la Policía Ambiental, integrantes del CAI del sector y funcionarios pertenecientes a la Secretaría de Gobierno de la alcaldía distrital. De igual forma, hicieron presencia representantes del Grupo Especial contra el Maltrato Animal (GELMA) de la Fiscalía General de la Nación, en conjunto con miembros de organizaciones no gubernamentales como la Fundación Huellitas y la entidad Funkuan.
Una unidad móvil de ambulancia veterinaria se encargó de efectuar el procedimiento técnico de levamiento de los restos. Los cuerpos de ambos caninos fueron trasladados a las instalaciones del Centro de Bienestar Animal (CBA) de la ciudad, donde personal profesional en medicina veterinaria forense llevará a cabo las necropsias correspondientes. Estos exámenes permitirán establecer formalmente la causa exacta del deceso, el tipo de sustancia o elemento utilizado para la incineración y si los animales se encontraban con vida al momento de iniciarse el fuego.
Representantes de la Fiscalía General de la Nación y de la Policía Nacional informaron que se encuentran adelantando la recolección de elementos materiales probatorios, así como la verificación de testimonios y cámaras de seguridad del sector para lograr la identificación de los responsables de este acto.
Este suceso en el barrio El Silencio se suma a una serie de casos de agresiones contra animales reportados de forma reciente en la capital del Atlántico, entre los que se incluyen ataques con armas de fuego en sectores como Las Gardenias y abandono en condiciones extremas en barrios como Los Continentes. Frente a esta situación, las organizaciones civiles han reiterado su llamado a la ciudadanía para promover la denuncia formal ante los canales institucionales y exigir a las autoridades administrativas la implementación de estrategias integrales de prevención del maltrato animal.


