Las autoridades colombianas han asestado un contundente golpe a las estructuras del crimen organizado en el oriente del país tras la desarticulación de una red delictiva dedicada al abigeato, el sacrificio clandestino de equinos y la posterior distribución ilícita de su carne en plazas de mercado y zonas populares de Bucaramanga.
El resultado operativo fue alcanzado en el marco de la Operación Horse, una intervención articulada estratégicamente dentro de la estrategia transnacional Green Shield. La acción coordinada contó con la participación directa de la Policía Nacional, la Fiscalía General de la Nación y la Dirección de Carabineros y Protección Ambiental.
A través de seis diligencias de registro y allanamiento ejecutadas de manera simultánea en puntos clave de la capital santandereana —específicamente en los barrios Girardot, Colorados, Nariño, Los Pinos y Marianela— las fuerzas del orden lograron neutralizar una cadena ilegal que ponía en grave riesgo la salud pública de la región.
Red de falsificación, mataderos clandestinos y tráfico regional
Las investigaciones previas permitieron establecer con precisión el modus operandi empleado por la organización. Según el informe oficial entregado por el brigadier general Carlos Germán Oviedo Lamprea, la red no operaba únicamente a nivel local, sino que mantenía una cadena logística que se extendía a través de varios departamentos de la Costa Caribe y el Nororiente colombiano.
La banda obtenía los ejemplares equinos principalmente en los departamentos de Cesar y Bolívar. En muchos casos, los animales eran sustraídos mediante el delito de abigeato o adquiridos de forma irregular, para luego ser trasladados hacia Santander haciendo uso de guías de movilización falsificadas que eludían los controles de las autoridades de tránsito y fitosanitarias.
«Según el brigadier general Carlos Germán Oviedo Lamprea, la organización adquiría caballos en departamentos como Cesar y Bolívar, en ocasiones con guías falsas, para luego sacrificarlos y distribuir la carne en plazas de mercado y barrios de Bucaramanga».
Una vez los especímenes llegaban a suelo santandereano, eran ingresados a predios urbanos e inmuebles acondicionados al margen de la ley. En uno de los lugares intervenidos durante las diligencias de registro, los peritos judiciales y sanitarios hallaron un matadero clandestino en pleno funcionamiento, donde se recolectó abundante evidencia biológica que confirmó la matanza recurrente de equinos.
El procesamiento se realizaba en condiciones extremas de insalubridad y desprovisto de cualquier norma de refrigeración, higiene o inspección veterinaria. Posteriormente, el producto final era comercializado fraudulentamente en los pabellones de carne de diversas plazas de mercado y establecimientos de barrio en la capital de Santander, engañando al consumidor final sobre la verdadera procedencia de la proteína.
Capturas, incautaciones y cargos judiciales
Durante la Operación Horse, la Policía concretó la detención de diez personas involucradas en las distintas fases del engranaje criminal. De acuerdo con el reporte oficial, nueve de las capturas se materializaron mediante orden judicial previa, mientras que una persona fue capturada en flagrancia en el momento en que se realizaban las inspecciones técnicas.
En los inmuebles intervenidos, los peritos de las autoridades ambientales e sanitarias incautaron 1,4 toneladas de carne de caballo. El material cárnico ya presentaba un avance notorio de descomposición y se encontraba en muy mal estado, listo para ser despachado hacia los puntos de venta al público.
Asimismo, en el desarrollo de los registros se incautó el siguiente material operativo y probatorio:
- Un revólver calibre 38 junto con su respectiva munición.
- Varios equipos de telefonía celular, los cuales contendrían información sobre los proveedores, clientes y rutas de distribución.
Los diez procesados fueron puestos de inmediato a disposición de las autoridades judiciales competentes. La Fiscalía General de la Nación imputará formalmente cargos por los delitos de maltrato animal, concierto para delinquir, corrupción de alimentos y contaminación ambiental.
Con este operativo internacional y regional, la Policía Nacional reafirma su compromiso estratégico en la lucha contra los delitos ambientales y contra el patrimonio ecológico del país, al tiempo que neutraliza un foco severo de riesgo para la salud pública y protege el bienestar de la fauna en la zona oriental de Colombia.


