En una rueda de prensa marcada por la alta expectativa política, el candidato presidencial del Pacto Histórico y de la Alianza por la Vida ofreció una declaración pública con un triple propósito fundamental: detallar el estado actual del proceso de escrutinio, extender un llamado a la tranquilidad ciudadana y responder directamente a la alocución emitida por su contendiente político, Abelardo de la Espriella. La intervención se produce tras una de las jornadas electorales más reñidas en la historia reciente del país, donde los resultados preliminares evidencian un margen de diferencia extremadamente estrecho.
Avance del escrutinio y reclamaciones legales
El líder político inició su intervención reconociendo la masiva presencia de los medios de comunicación y destacó que la diferencia registrada en el preconteo es inferior al 1%. Este porcentaje sitúa a este proceso electoral como uno de los escenarios más ajustados, si no el más estrecho, de todas las segundas vueltas presidenciales celebradas en la nación. Frente a esta realidad, el candidato fue enfático en recordar que el preconteo es una herramienta meramente informativa, carente de carácter oficial, definitivo o vinculante, de acuerdo con la legislación vigente.
Con el objetivo de garantizar la transparencia de los resultados institucionales, el equipo de seguridad electoral y los testigos de la coalición han radicado de manera formal 57.189 reclamaciones. Estas acciones legales facultan y obligan a los jueces escrutadores a realizar una verificación minuciosa de las alegaciones presentadas. El candidato informó que el escrutinio municipal concluyó con éxito, dando paso al escrutinio departamental, mientras que el proceso a nivel nacional se prevé para mediados de la semana en curso.
Un punto crítico de su intervención estuvo dirigido al escrutinio de la votación internacional. El bloque de izquierda ha solicitado formalmente que el cotejo de estos sufragios se realice de manera material; es decir, mediante la revisión física de los elementos electorales contenidos en las valijas diplomáticas que arriban al país, y no únicamente a través de la lectura de las actas y formularios E-14. El líder de la izquierda aseguró que su coalición respetará el resultado definitivo una vez que todas las dudas sean absueltas y las reclamaciones queden debidamente resueltas por las autoridades competentes.
Un llamado a la serenidad ciudadana
Reconociendo la intensidad que caracterizó la campaña electoral y la lógica ansiedad que genera un desenlace tan cerrado en la opinión pública, el dirigente del Pacto Histórico hizo un enérgico llamado a la serenidad y a la calma. Dirigiéndose de manera prioritaria a sus propios seguidores, militantes y simpatizantes, aclaró que la campaña no está convocando a ningún tipo de movilización pública en las calles, e instó a mantener un comportamiento civilizado y ejemplar.
El llamado a la tranquilidad no fue exclusivo para su sector político. El candidato extendió la invitación a los ciudadanos que votaron por la opción opositora, enfatizando que el país atraviesa un momento crucial de su vida democrática que requiere madurez institucional. La postura oficial compartida busca desescalar las tensiones y evitar confrontaciones en un panorama social visiblemente polarizado.
Respuesta a la oposición y propuesta de diálogo
La última parte de la declaración estuvo dedicada a responder al discurso ofrecido por el candidato Abelardo de la Espriella. El representante del Pacto Histórico calificó la intervención de su opositor como ambigua, señalando una contradicción entre la promesa de respetar la Constitución y las declaraciones posteriores del abogado. El candidato rechazó de manera categórica las sugerencias de la oposición que invitaban al actual Gobierno y a su campaña a «alistar maletas», asegurando que su compromiso de permanencia en el país es inquebrantable.
Asimismo, el líder de izquierda respondió a las metáforas utilizadas por De la Espriella sobre la presunta fortaleza de «un tigre que muerde duro». El político de izquierda fue tajante al afirmar que su movimiento no se dejará amedrentar por amenazas ni por discursos autoritarios, recordando la larga historia de resistencia de los movimientos sociales frente a administraciones violentas. Concluyó ratificando que el Pacto Histórico representa a la mitad del país en términos políticos, cuenta con la bancada más numerosa en el Congreso de la República y ha sumado más de un millón de votos adicionales respecto a los comicios anteriores.
Finalmente, el candidato reiteró su oferta de avanzar hacia un acuerdo y diálogo nacional, argumentando que ante una nación dividida en dos mitades idénticas y simétricas, resulta políticamente torpe intentar imponer medidas por la fuerza. La coalición se declaró abierta a la controversia democrática, pero advirtió que no tolerará humillaciones ni imposiciones basadas en la soberbia de sus opositores.


