Por Álvaro William López Ossa
Presidente Abelardo de la Espriella:
Votaron por usted para que no gobernara como los políticos ni para que nos cobrara lo que otros robaron.

¡Los colombianos no aguantamos un impuesto más! No hay reforma que lo disimule. No hay nombre bonito que lo justifique.
Usted nos prometió orden, no una nueva carga tributaria.


¿Para qué?
Para que paguemos la cuenta de lo que se robaron en el gobierno de Gustavo Petro. Las maletas. Los contratos por sexo. Las mariposas amarillas. El derroche. Los bacanales. Vivimos cuatro años viendo cómo se robaban la plata, congelaban nuestras fuerzas armadas y entregaban el país a los delincuentes.

No, Presidente. No somos nosotros los que tenemos que pagar ese robo. Que paguen los que robaron. Que devuelvan lo saqueado. Búsquenles lo que se robaron.
¿Por qué le pasa la factura al pueblo?
Y lo digo desde el suelo. Literalmente desde el suelo.

Pereira está en ruinas. El terremoto del 10 de agosto nos dejó en la calle. Dosquebradas, en la calle. Seiscientas edificaciones hay para demoler y miles de casas para reparar, los alcaldes de Pereira y Dosquebradas no tienen recursos.

Hay gente durmiendo en carpas. Los locales de negocios están cerrados. No hay trabajo. ¿Y así desde Bogotá nos hablan de impuestos?
¿Con qué plata señor Presidente? Estamos desnudos, con los bolsillos rotos y esperando una ayuda que no llega. ¿Cuándo empiezan a mover los recursos del Fondo Milagro?
Presidente si necesita plata no mire hacia abajo, mire hacia arriba.
Empiece por el Congreso, Recorte las Uteles que nos valen miles de millones en asesores, camionetas, escoltas, puestos y gabelas que no sirven para nada… Ahí está la primera reforma tributaria.
Mire la burocracia dorada. ¿Para qué más plata para la Procuraduría y Contraloría que nos valen billones y son antros de archivadurías?

Recorte arriba, no estrangule abajo… No sigamos sosteniendo burocracia vaga y corruptos a costa del sacrificio del pueblo y de las empresas.
Pereira necesita vivienda, maquinaria y trabajo, ¡No más impuestos! ¿Por qué insisten en acabar con la clase media?


