Con el objetivo de garantizar una jornada de sano esparcimiento y prevenir emergencias que empaquen la festividad del 31 de octubre, las autoridades nacionales y locales han desplegado estrictas medidas de control y vigilancia. La celebración de Halloween en el país no solo congrega a miles de familias y niños en las calles, sino que también moviliza dispositivos interinstitucionales para salvaguardar la integridad de la ciudadanía frente a riesgos asociados al consumo de productos fraudulentos y alteraciones del orden público.
En el ámbito nacional, el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima) ha emitido severas advertencias para evitar que los ciudadanos “disfrasquen los riesgos” en una fecha tan concurrida. La autoridad sanitaria recordó que tanto los dulces como las bebidas alcohólicas comercializadas deben cumplir rigurosamente con las normativas vigentes. Por su parte, en el eje cafetero, la Policía Metropolitana de Pereira y las administraciones locales han intensificado la operatividad territorial instalando más de ocho puestos de control estratégicos en Pereira y su área metropolitana, complementados con un pie de fuerza superior a los 800 uniformados desplegados durante las 24 horas.
Recomendaciones sanitarias clave para dulces y licor adulterado
Para evitar intoxicaciones masivas o afectaciones graves a la salud, el Invima enfatizó la necesidad de revisar minuciosamente cada producto antes de su consumo. En el caso de los dulces y golosinas entregados a los menores, los empaques deben encontrarse completamente limpios, sellados y sin perforaciones o alteraciones extrañas. Asimismo, es fundamental que el etiquetado especifique de forma clara el fabricante, la lista de ingredientes, la presencia de posibles alérgenos (como maní, leche, soya, nueces o gluten), el número de lote y la fecha de vencimiento. Los productos sin identificación o con información ilegible deben ser descartados de inmediato.
En cuanto a los adultos, el consumo de alcohol exige extremar las precauciones debido al comercio ilegal de licores. La autoridad sanitaria recomienda adquirir bebidas únicamente en establecimientos formales y reconocidos, exigiendo y conservando la factura de compra, documento vital para establecer la procedencia ante cualquier irregularidad. Se aconseja desconfiar de precios demasiado bajos, verificar que las tapas, bandas de seguridad y etiquetas se encuentren intactas sin indicios de manipulación, y constatar que el líquido carezca de partículas extrañas o sedimentos. Las bebidas deben exhibir obligatoriamente el registro sanitario del Invima y las leyendas legales que prohíben su venta a menores de edad.
Despliegue operativo y puestos de control en la región
Paralelamente a las directrices de salubridad, la seguridad ciudadana se ha blindado de manera drástica en las regiones. Con la instalación de más de ocho puestos de control en corredores viales y puntos clave de Pereira y su área metropolitana, las autoridades buscan mitigar la accidentalidad, prevenir delitos y neutralizar la comercialización de elementos irregulares.
Este dispositivo especial cuenta con la participación activa de unidades de Infancia y Adolescencia, personal antidisturbios y puestos móviles de vigilancia enfocados en proteger los centros comerciales, parques y zonas de alta afluencia pública. Las autoridades han recordado la importancia de mantener a los menores permanentemente acompañados por un adulto responsable, definir puntos de encuentro en sitios concurridos y asegurar que los disfraces garanticen la visibilidad y movilidad de los niños para evitar accidentes viales o caídas.
Ante cualquier situación de emergencia o síntoma de intoxicación —tales como vómito, mareos o dolor abdominal tras la ingesta de alimentos—, los expertos recomiendan suspender el consumo de inmediato, evitar la automedicación en menores y acudir de urgencia a un centro asistencial. Las líneas de atención institucional, como el 123 de la Policía Nacional y el 141 del ICBF, se encuentran plenamente habilitadas para reportar cualquier anomalía y garantizar un cierre de jornada seguro para todos los ciudadanos.


