El Instituto Nacional de Vías (Invías) dio inicio formal a las obras de infraestructura y contención vial en el tramo de la carretera que comunica a Bucaramanga con el municipio de San Gil, más exactamente en el kilómetro 58, dentro de la jurisdicción del sector conocido popularmente como Pescadero. La intervención de emergencia surge como respuesta obligada ante el progresivo deterioro y la pérdida de banca provocados por la permanente acción erosiva del río Chicamocha, cuya fuerza de arrastre venía comprometiendo la estabilidad física de la arteria vial y poniendo en riesgo directo el tránsito de pasajeros y mercancías por este estratégico corredor del departamento de Santander.

Construcción de enrocado de protección para mitigar el impacto del río Chicamocha

La principal estrategia técnica implementada por el Invías para detener el avance de la socavación consiste en la edificación de un enrocado de contención y protección en el punto neurálgico donde el río impacta directamente sobre la base de la bancada. Este procedimiento geotécnico e hidráulico involucra la recolección, traslado y acomodación de grandes masas de roca de alta densidad y resistencia, las cuales son ubicadas de forma estratégica a lo largo del margen afectado con la ayuda de maquinaria pesada. El objetivo esencial de esta estructura es amortiguar la energía del agua, dispersar la fuerza del choque del caudal y evitar que el terreno de soporte continúe cediendo ante los embates del afluente.

Las complejas condiciones topográficas de la cuenca del cañón del Chicamocha imponen desafíos operacionales de alta exigencia técnica para los ingenieros y operarios a cargo del proyecto. Las pendientes pronunciadas, el espacio restringido para la maniobra de los equipos y la variabilidad constante en el nivel del agua exigen ejecuciones rigurosas para asegurar que el enrocado quede sólidamente anclado. Expertos en la materia señalan que estas medidas resultan indispensables para mitigar los efectos desfavorables de la variabilidad climática, la cual suele provocar crecientes súbitas en los cauces fluviales de la zona andina.

Gestión del tráfico vehicular y restricciones vigentes en el kilómetro 58

En lo referente al esquema de movilidad sobre el corredor intervenido, las autoridades viales han informado que el tránsito se mantendrá habilitado temporalmente a un solo carril. Para coordinar el flujo en ambos sentidos y evitar represamientos desmedidos, personal de señalización y controladores de tráfico operan de manera permanente en los extremos del kilómetro 58, alternando el paso por intervalos programados. Esta operatividad restringida busca mantener el flujo de vehículos al tiempo que se salvaguarda la vida del personal que trabaja en la ladera y se previene cualquier tipo de eventualidad sobre el asfalto.

De manera complementaria, el Invías y las autoridades de tránsito departamentales han ratificado que continúan vigentes varias restricciones especiales para el paso de vehículos pesados y de gran tonelaje. Estas limitaciones tienen como fin prioritario liberar de cargas excesivas a la calzada remanente mientras las rocas se asientan y se consolida la estabilidad del terreno. Se ha solicitado a las empresas de transporte de carga e intermunicipal planificar sus itinerarios con margen de tiempo suficiente, atender los límites de velocidad reducidos en la zona de obra y considerar, de ser necesario, las vías alternas previamente habilitadas según el tonelaje transportado.

La regulación de la zona cuenta con el acompañamiento constante de la Policía de Tránsito y Transporte, cuyos efectivos se encargan de verificar el cumplimiento de los pesos máximos permitidos, orientar a los viajeros y mantener el orden sobre la ruta durante las horas de mayor afluencia vehicular.

Importancia estratégica de la carretera para el comercio y el turismo de Santander

El tramo que conecta a la capital departamental con San Gil constituye uno de los ejes viales de mayor relevancia socioeconómica para Santander y el oriente del país. Esta arteria es indispensable para la movilización de alimentos, productos agropecuarios, insumos industriales y suministros esenciales entre los municipios de la provincia Guanentina y el área metropolitana de Bucaramanga. Asimismo, San Gil, reconocido nacional e internacionalmente como la capital turística del departamento, registra semanalmente un elevado volumen de visitantes cuyo desplazamiento depende directamente de la seguridad y fluidez de esta infraestructura vial.

Por esta razón, la rápida puesta en marcha de estas labores de estabilización geotécnica ha generado expectativa entre gremios de comerciantes, hoteleros, transportadores y habitantes de las poblaciones aledañas, quienes han recalcado la imperiosa necesidad de asegurar la continuidad del paso terrestre sin llegar a un cierre total de la vía. Las autoridades han reiterado su compromiso de trabajar de manera ágil para culminar el enrocado en el menor tiempo posible. Finalmente, se reitera a la opinión pública la recomendación de consultar periódicamente los reportes de estado vial emitidos por los canales oficiales del Invías antes de iniciar cualquier viaje.

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