ejercito nacional

Las zonas rurales del departamento del Huila vuelven a convertirse en el escenario de intensas confrontaciones armadas entre la fuerza pública y los grupos al margen de la ley. En las últimas horas, unidades de la Novena Brigada de la Quinta División del Ejército Nacional sostuvieron un cruento enfrentamiento contra estructuras de las disidencias de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en jurisdicción del municipio de La Plata, ubicado en el suroccidente del territorio colombiano. Las acciones de control territorial e inteligencia militar arrojaron como resultado la captura de siete presuntos integrantes del grupo armado ilegal, así como un impacto directo en su línea logística y bélica. No obstante, la intensidad de los combates también cobró un costo para las tropas del gobierno, dejando a un suboficial con heridas de consideración.

El desarrollo de los combates en la vereda Los Pinos

De acuerdo con los reportes e informaciones oficiales validadas por los altos mandos castrenses, el contacto armado se desencadenó específicamente en el sector rural conocido como la vereda Los Pinos, una zona estratégica debido a su geografía montañosa que conecta varios corredores viales clave para el tránsito de mercancías ilegales hacia otros departamentos colindantes. Pobladores y campesinos de la región expresaron a través de diversas plataformas y redes sociales momentos de profunda zozobra debido a las fuertes ráfagas de fusil y detonaciones que resonaron en las inmediaciones de sus fincas y viviendas.

La ofensiva fue adelantada por tropas del Ejército Nacional en el marco de una maniobra táctica detalladamente planificada tras recibir alertas tempranas sobre la movilización de hombres armados con prendas de uso privativo de las fuerzas militares y armamento de largo alcance. Al percatarse de la presencia gubernamental, los sospechosos abrieron fuego, dando inicio a un intercambio prolongado de disparos. Durante la ejecución de este despliegue, un suboficial del ejército resulto gravemente herido. Los protocolos de evacuación médica de emergencia se activaron de manera inmediata y el militar fue trasladado a un centro asistencial de alta complejidad en la ciudad de Neiva, donde actualmente permanece bajo estricta observación médica y en condición de salud estable.

Una vez repelido el ataque inicial y asegurado el perímetro por parte de las unidades del gobierno, las tropas lograron cercar y concretar la neutralización del reducto subversivo, deteniendo a siete presuntos disidentes. A los capturados se les halló en posesión de un importante arsenal compuesto por fusiles, municiones de diferentes calibres, material de intendencia y equipos de comunicación que eran utilizados para coordinar las operaciones criminales en el suroccidente del país.

Perfil de la estructura criminal impactada

Los informes militares indican que las personas detenidas pertenecerían formalmente a la Estructura Hernando González, una facción que rinde cuentas directas al autodenominado Bloque Central Isaías Pardo del Estado Mayor Central (EMC). Esta organización criminal se encuentra bajo las directrices del jefe disidente conocido con el alias de Iván Mordisco. Las autoridades han establecido que la Estructura Hernando González es la principal responsable de dinamizar el cobro de extorsiones a comerciantes, ganaderos y transportadores del Huila, además de servir como brazo armado para asegurar las rutas de narcotráfico que atraviesan la cordillera central.

Este grupo armado ilegal ya arrastra consigo un historial delictivo complejo en la región de La Plata. Según los registros oficiales presentados previamente por la Defensoría del Pueblo, el Frente Hernando González Acosta ha recurrido recurrentemente a mecanismos de intimidación sistemática y coerción sobre los líderes comunitarios y presidentes de las Juntas de Acción Comunal locales. En ocasiones anteriores, como lo documentaron las alertas emitidas en la vereda La Aurora, la organización criminal instrumentalizó a la población civil —incluyendo a mujeres, ancianos y menores de edad—, obligándolos mediante amenazas de muerte a bloquear las vías públicas para forzar el retiro de las tropas del Ejército que custodiaban el territorio.

Aquellas acciones restrictivas provocaron en su momento parálisis comerciales generalizadas, desabastecimiento de víveres esenciales y una flagrante vulneración a los derechos fundamentales y económicos de las familias campesinas del Huila. Con estas capturas, el mando militar estima que se debilita de forma ostensible la capacidad del EMC para continuar ejerciendo controles coercitivos sobre las comunidades rurales locales.

Consolidación y retos en el panorama de orden público

A raíz de este evento, el comando de la Novena Brigada enfatizó que las operaciones de registro, control e inteligencia en la vereda Los Pinos y los sectores aledaños del municipio de La Plata no se detendrán, sino que serán fortalecidas con el envío de más unidades terrestres. El objetivo primordial fijado por el Ministerio de Defensa nacional se centra en consolidar el dominio institucional del área geográfica, evitar el reposicionamiento de otras células insurgentes y desmantelar completamente los nexos financieros que nutren a las disidencias en esta sección de Colombia.

El panorama en el Huila sigue siendo objeto de riguroso seguimiento por parte de analistas de seguridad ciudadana y de los organismos defensores de derechos humanos. La persistencia de los enfrentamientos armados en zonas de alta montaña recalca la vigencia del conflicto interno en zonas que anteriormente experimentaron periodos de relativa calma. Mientras el suboficial lesionado avanza en su proceso de recuperación en la capital del departamento, los siete detenidos y el material bélico incautado ya fueron puestos a disposición de la Fiscalía General de la Nación y las autoridades judiciales competentes. En las próximas horas, se espera el desarrollo de las audiencias concentradas donde se legalizarán sus capturas y se les imputarán cargos relacionados con los delitos de fabricación, tráfico y porte de armas de fuego de uso privativo de las fuerzas armadas, además de rebelión.

Entérate con El Expreso