El Gobierno nacional prepara una reforma al esquema de asignación de franjas de despegue y aterrizaje en el Aeropuerto Internacional El Dorado, en lo que podría convertirse en uno de los debates regulatorios más sensibles del sector aéreo en los últimos años. El anuncio fue confirmado por el Ministerio de Transporte, que trabaja en un proyecto para revisar la distribución de los llamados slots.
La ministra de Transporte, María Fernanda Rojas, defendió la iniciativa bajo el argumento de que el mercado aéreo presenta alta concentración. “Más oferta, mejores precios y más conectividad. Esa es la meta”, afirmó, al señalar que el Estado no puede permanecer pasivo frente a las quejas de los usuarios por tarifas y cambios de itinerarios.
Actualmente en Colombia rige la regla internacional conocida como “úselo o piérdalo”, que exige a las aerolíneas utilizar al menos el 80 % de las franjas horarias asignadas para conservarlas en la siguiente temporada. El 20 % restante puede entrar en un proceso de reasignación. Según la ministra, ese porcentaje no cuenta con un monitoreo suficientemente estricto.
Rojas explicó que la propuesta no busca aumentar el número total de operaciones por hora en El Dorado —que hoy registra 74 movimientos— ni retirar espacios de manera arbitraria, sino establecer criterios más eficientes para redistribuir los slots que no se utilizan. “Es un recurso escaso que debemos usar mejor”, sostuvo.
La funcionaria indicó que el análisis podría priorizar rutas hacia regiones con menor conectividad y fomentar mayor competencia en destinos donde actualmente operan pocas aerolíneas. También aseguró que cualquier decisión respetará la seguridad operacional y los estándares técnicos, bajo la supervisión de la Aeronáutica Civil.
En medio del debate, la ministra se refirió a las críticas dirigidas al director de la Aeronáutica Civil, Luis Alfonso Martínez Chimenty. Sin asumir una defensa directa, afirmó que cada funcionario debe responder por su gestión y señaló que no actuará como “abogada defensora” de ningún directivo.
La discusión también ha generado advertencias desde el ámbito internacional. La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) recordó que los estándares globales de manejo de slots se aplican en más de 300 aeropuertos y garantizan estabilidad operativa. El gremio ha señalado que cualquier cambio debería basarse en estudios técnicos y en el monitoreo riguroso contemplado en las guías internacionales, para evitar impactos en tarifas, conectividad y competitividad regional.
Aunque el proyecto aún no ha sido publicado oficialmente, se espera que en las próximas semanas entre en discusión técnica. De concretarse, la reforma podría redefinir el equilibrio competitivo en el principal aeropuerto del país y reabrir el debate sobre concentración del mercado, precios de los tiquetes y acceso a rutas regionales.

