El cierre total de la autopista Medellín–Bogotá completa siete días sin que exista una fecha definida para su reapertura. El bloqueo se mantiene en el tramo entre El Santuario y Caño Alegre, en jurisdicción del municipio de San Luis (Antioquia), tras el deslizamiento de gran magnitud ocurrido el pasado 24 de febrero.
El Instituto Nacional de Vías (Invías) ratificó el 2 de marzo que la restricción aplica tanto para vehículos como para peatones, mientras avanzan las labores técnicas para estabilizar el talud y mitigar el riesgo de nuevos movimientos de tierra. La entidad reiteró que la prioridad es proteger la vida e integridad de los usuarios, por lo que no se permitirá el paso hasta que existan condiciones de seguridad verificadas.
Según los reportes oficiales, el derrumbe implicó un volumen de material equivalente a 4.285 viajes de volqueta. Hasta el último balance técnico, las cuadrillas han removido 12.954 metros cúbicos de tierra en el sector del kilómetro 50 y proyectaban alcanzar los 15.000 m³, siempre que las condiciones climáticas lo permitan. Las jornadas de trabajo se han extendido entre las 7:00 a. m. y las 7:00 p. m.
No obstante, especialistas en geotecnia que inspeccionaron el punto crítico recomendaron mantener el cierre debido a la inestabilidad localizada del terreno. Las autoridades indicaron que, incluso cuando se logre despejar la calzada, será necesario ejecutar obras de estabilización antes de autorizar una eventual reapertura, que podría ser gradual.
El impacto económico ya es significativo. De acuerdo con estimaciones de la Federación de Empresarios del Transporte de Carga (Fedetranscarga), las pérdidas para el sector alcanzan los $8.330 millones desde el inicio de la emergencia, reflejando la afectación logística que genera la interrupción de este corredor estratégico que conecta a Medellín con Bogotá por el oriente antioqueño.
Mientras persiste el cierre, Invías recomienda a los transportadores y viajeros utilizar rutas alternas como Medellín–Cisneros–Puerto Berrío–Bogotá y Medellín–Manizales–Bogotá. Sin embargo, estas vías presentan incrementos en los tiempos de desplazamiento y mayores niveles de congestión.
El panorama meteorológico añade un factor de incertidumbre. El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) anticipó aumento de lluvias y nubosidad en varias regiones del país durante la primera semana de marzo, incluyendo Antioquia y departamentos cercanos. Dado que las precipitaciones son una de las principales causas de deslizamientos en Colombia, estas condiciones podrían incidir en las labores de estabilización y en los tiempos estimados para habilitar nuevamente el corredor.
En redes sociales han circulado versiones sobre una supuesta reapertura provisional seguida de un nuevo cierre, pero estas afirmaciones no han sido confirmadas por las autoridades. Invías insistió en que cualquier novedad será comunicada exclusivamente a través de sus canales oficiales y pidió a la ciudadanía informarse por medios verificados antes de programar desplazamientos.

