El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales informó que mantiene el monitoreo permanente sobre el transporte de polvo del Sahara hacia el Caribe y descartó, por ahora, afectaciones significativas en Colombia. Según la entidad, aunque en África se registran incrementos en la concentración de polvo, su impacto en el territorio nacional ha sido mínimo.

De acuerdo con la subdirectora de Meteorología del Ideam, teniente coronel Carolina Rueda, en los últimos tres días han ingresado cantidades bajas de partículas, principalmente sobre la costa Caribe colombiana, y no se prevé una mayor afectación en el corto plazo. El fenómeno suele intensificarse a partir de abril, con un pico entre julio y agosto y una disminución progresiva hacia septiembre.

El polvo del Sahara es una masa de aire seca cargada de partículas minerales que se origina en el desierto africano y es transportada por los vientos alisios a través del océano Atlántico. Hace parte de la llamada Capa de Aire Sahariana (SAL, por sus siglas en inglés), una corriente cálida y seca que puede recorrer miles de kilómetros hasta llegar al Caribe y América.

Cada año, millones de toneladas de este polvo cruzan el Atlántico en un proceso natural que influye en el clima, los ecosistemas y la calidad del aire en varias regiones del planeta. En Colombia, los modelos indican que entre el lunes y el miércoles de la última semana de febrero podría presentarse un aumento en sectores del norte y el oriente del país, como La Guajira, Norte de Santander, Vichada, Arauca, Casanare, Meta y Boyacá.

Uno de los efectos más notorios puede ser la disminución en la calidad del aire. La presencia de partículas en suspensión puede generar bruma o calima, reducir la visibilidad y aumentar la concentración de material particulado, lo que podría afectar actividades al aire libre e incluso algunas operaciones aéreas, dependiendo de la intensidad.

En términos de salud, las partículas finas pueden irritar ojos, piel y vías respiratorias, especialmente en niños, adultos mayores y personas con enfermedades pulmonares. También puede presentarse una variación en la formación de nubes y lluvias, ya que el aire seco puede inhibir la generación de precipitaciones en determinadas condiciones.

Según información de la NASA, el polvo sahariano también transporta minerales que, al depositarse, aportan nutrientes a suelos y océanos. Sin embargo, en concentraciones elevadas puede generar desequilibrios en ecosistemas, como afectaciones a corales.

El Ideam reiteró que se trata de un fenómeno natural y que continuará realizando seguimiento técnico y científico en coordinación con entidades nacionales e internacionales. La entidad invitó a la ciudadanía a mantenerse informada a través de sus canales oficiales, mientras avanza el monitoreo de esta masa de aire que coincide con un nuevo frente frío en el país.

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