Periferia es la “Parte de un conjunto alejado de su centro” (RAE). Y eso somos. El centro del planeta, económicamente es Nueva York, Londres, Berlín, Mumbay, Shanghái. Ese es el centro. El centro tecnológico es una mezcla de California en EEUU, con algunos puntos que flotan. Y así podemos seguir.
“Somos el 0,5% del impacto electoral de Colombia” le oí recientemente a un congresista. Es decir, estamos bastante lejos de las metrópolis como Bogotá, Medellín, Barranquilla, Cali; o de regiones que se agrupan para lo bueno, lo regular y lo malo, como la costa Caribe. Somos periferia.
Los humanos, seguramente por genética, por la forma en que ha formado (o deformado) nuestra actividad cerebral instintiva, simiesca, dinosaurica, nos quejamos -a veces- de que se nos trate como periferia: “esos hp de Bogotá quieren definir todo” (los de Bogotá seguramente deben decir, “esos h de p de Washington”; los de Washington, “esos p! de Wall Street”…y la cadena sigue) …pero, Washington trata como periferia a Bogotá, Bogotá a “las provincias”, “las regiones”, “los territorios”… y nosotros?…
Pues nosotros hacemos lo mismo, con los municipios, y entre más alejados peor. Seguramente en los municipios lo hacen con las cabeceras de corregimientos. Y estas con las veredas… y ahí si llegamos “a la pm” (para quienes ni se la imaginan: https://www.instagram.com/historiassencillas/ )
Estoy viejo. Posiblemente más de lo que creo. Seguramente escribiré -como Luis Enrique Arango Jímenez, y otros cercanos- unas reflexiones sobre lo que he vivido, por ahora, una pregunta: ¿somos periferia y alentamos la periferia de otros? ¿nos alejan de los centros y nosotros alejamos a otros? Así es.
Queremos que Bogotá nos “empodere”. Pero poco HACEMOS para “empoderar” los municipios. Ni siquiera los conocemos. Alguna vez en la otrora (…) ágora cívica hacíamos un balance y descubríamos que buena parte de los dirigentes públicos y privados allí sentados a duras penas habían ido un poco más allá de … ¿La Virginia?…
Muchos saben de Mistrató, Pueblo Rico, Guática, Quinchía, sólo por las noticias que llegan. Que como la mayoría de las noticias son negativas (¿será que la vida es así? Todos sabemos que es más lo positivo. Luego hablaremos de esto…).
Qué podemos hacer, sin discursos grandes. Visitar un municipio cercano ¿una vez al mes?: Escuchar a un líder local y contar su historia; Comprar lo que producen: comida, artesanía, servicios; Apoyar una idea que funcione en una vereda; Exigir a nuestras autoridades que hagan permanente presencia SOCIAL: caminos, salud, escuelas; etcétera.
Procuro ser coherente. No es fácil, y a quienes lo son: coherentes, como Fajardo: Me fui a ver ballenas-voté en blanco, volví a votar en blanco porque No creo en los extremos; nos dicen “tibios” -risa sobre la torpeza humana- y, entonces, desde esa coherencia hace ya algunos años trato que siempre se tenga en cuenta a los municipios, a sus dirigentes, y si viven en la vereda más alejada, más periférica, mejor. ¿y usted?

