Un cóndor andino joven, hallado en la provincia de San Luis sin experiencia de vuelo, comenzó un proceso clave de recuperación en el Ecoparque de Buenos Aires con el objetivo de volver algún día a surcar los cielos en libertad. El ejemplar, un macho juvenil, fue rescatado en la localidad de Villa de Praga y trasladado para recibir atención especializada y entrenamiento junto a otros cóndores.
Tras su hallazgo en territorio puntano, el ave fue derivada inicialmente al Centro de Conservación de Vida Silvestre de La Florida, donde se le realizaron los primeros controles sanitarios. Una vez estabilizado, fue trasladado por vía aérea a la Ciudad de Buenos Aires para continuar su recuperación bajo el cuidado de especialistas en conservación.
El operativo se desarrolló en el marco del Programa de Conservación del Cóndor Andino (PCCA), una iniciativa que trabaja en distintos países de Sudamérica para proteger a esta emblemática especie, considerada amenazada. En el Ecoparque, el joven cóndor fue recibido por integrantes de la Fundación BioAndina, responsables de coordinar su adaptación y seguimiento.
A diferencia de otros ejemplares, este cóndor no tuvo la oportunidad de aprender a volar con sus padres. En condiciones naturales, los cóndores jóvenes adquieren sus habilidades observando y acompañando a los adultos. Cuando eso no ocurre, la socialización con otros individuos resulta fundamental.
Por ese motivo, el ave se integrará progresivamente a una bandada de cóndores jóvenes en situaciones similares. Bajo la supervisión de biólogos y veterinarios, el grupo cumple un rol clave: aprender en conjunto, reforzar vínculos y desarrollar las destrezas necesarias para el vuelo.
Este caso es el segundo de un cóndor sin experiencia aérea que ingresa a un proceso de recuperación en Buenos Aires. El antecedente inmediato fue una hembra rescatada en el Dique Luján, que fue derivada al centro de recuperación de Temaikén.
Si la evolución del ejemplar es favorable, el siguiente paso será su traslado a la Patagonia. El sitio elegido para su futura liberación es la zona de Pailemán, en la provincia de Río Negro, donde existe una plataforma especialmente diseñada para la reintroducción de cóndores.
Allí, el ave pasará aproximadamente dos meses en un recinto de aclimatación ubicado en el filo de la sierra. Durante ese período, interactuará con el viento, el entorno natural y otros cóndores antes de iniciar vuelos cada vez más prolongados hasta alcanzar la autonomía necesaria.
El cóndor andino (Vultur gryphus) es una de las aves voladoras más grandes del mundo y cumple un rol esencial en los ecosistemas como limpiador natural. Su conservación no solo tiene valor ambiental, sino también cultural, ya que es una especie emblemática para numerosas comunidades andinas.
Los resultados del programa son alentadores. En la región de Pailemán ya se registraron varios cóndores liberados que lograron sobrevivir, formar parejas y reproducirse en libertad, con al menos diez pichones nacidos en la zona.
Con este nuevo rescate, los especialistas renuevan la esperanza de que el joven cóndor andino, encontrado a más de mil kilómetros de su futuro hogar, logre completar su aprendizaje y vuelva a volar libre, como símbolo del éxito de la conservación y del trabajo conjunto entre ciencia y naturaleza.

