El panorama tras el devastador terremoto de magnitud 7,4 registrado el pasado 10 de agosto en Colombia continúa exigiendo una rigurosa coordinación institucional en las áreas golpeadas por el evento sísmico. En el marco de la más reciente sesión del Puesto de Mando Unificado (PMU) Nacional, celebrada el lunes 17 de agosto, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) emitió una serie de directrices técnicas dirigidas a los mandatarios locales y departamentales con el propósito de garantizar la efectividad de las maniobras de auxilio y velar por la dignidad de las víctimas y sus familias.
Durante el encuentro oficial, el director general de la UNGRD, David Santiago Tamayo Roldán, instruyó categóricamente a alcaldes y gobernadores de los territorios golpeados para que se abstengan de iniciar la remoción masiva de escombros en las edificaciones derrumbadas. La disposición busca sostener la prioridad absoluta de las operaciones de rescate mientras persista cualquier posibilidad técnica o humana de hallar personas con vida en los espacios confinados.
La máxima autoridad de la gestión del riesgo enfatizó que las decisiones operativas en el terreno no deben precipitarse hacia la etapa de limpieza de ruinas sin la plena confirmación de los equipos de búsqueda. Según detalló el funcionario, el paso a la fase de demolición y despeje únicamente podrá ejecutarse bajo estrictos protocolos técnicos de seguridad e inspección legal.
Protocolos de seguridad e inspección técnica en la zona de desastre
Para aquellas jurisdicciones que eventualmente concluyan las labores de rescate y cuenten con el aval para iniciar el despeje, la UNGRD fijó un protocolo técnico de obligatorio cumplimiento. Cada territorio deberá constituir formalmente un comité de demoliciones encargado de supervisar los procedimientos estructurales. Asimismo, se estableció el acordonamiento preventivo de un perímetro mínimo de una cuadra a la redonda de cada edificación colapsada.
El acceso a estos perímetros de seguridad quedará estrictamente limitado a personal técnico especializado, brigadas de rescate y comisiones oficiales de la Fiscalía General de la Nación y del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses. Esta restricción busca preservar posibles elementos probatorios, garantizar la correcta identificación de víctimas y salvaguardar la integridad de la población civil ante potenciales colapsos secundarios. De manera complementaria, el director de la entidad solicitó la pronta conformación e instalación de equipos interdisciplarios de apoyo psicosocial dedicados al acompañamiento integral de las familias que han sufrido la pérdida de sus seres queridos o la desaparición de allegados durante la emergencia nacional.
Monitoreo satelital y herramientas digitales para la evaluación de estructuras
En el ámbito tecnológico, la respuesta institucional ha sumado importantes aliados internacionales y del sector privado para optimizar el diagnóstico de la infraestructura afectada. La Mesa Geomática de la UNGRD concretó la activación del Charter International y del Disaster Response Coordination System de la NASA. Esta articulación internacional facilitated la adquisición de más de 300 imágenes satelitales de alta precisión de la geografía nacional convulsionada por el sismo.
A este material cartográfico de alta tecnología se sumaron insumos aerofotográficos y satelitales de alta resolución espacial correspondientes a las zonas urbanas de Quibdó, Cali, Manizales, Pereira y Cartago. Estos registros visuales fueron suministrados mediante donaciones de las firmas Airbus y Datum Ingeniería, constituyendo un soporte de análisis fundamental para cartografiar los niveles de afectación en los centros urbanos más golpeados.
De forma paralela, la UNGRD coordina con diversas dependencias gubernamentales el despliegue de una plataforma digital especializada. Este aplicativo, que será oficializado e implementado en las entidades territoriales mediante una circular oficial, centralizará el censo y la clasificación técnica del estado físico de las viviendas e inmuebles.
El esquema de evaluación técnica de la infraestructura contempla dos etapas progresivas. En primer lugar, las brigadas realizarán una inspección visual externa para emitir un diagnóstico preliminar rápido. Esta primera fase clasificará los inmuebles en cuatro categorías operativas: edificaciones de uso permitido, de uso restringido, estructuras que requieren una evaluación detallada y aquellas declaradas como inseguras y no habitables. Posteriormente, se aplicará una evaluación técnica exhaustiva para precisar el daño estructural, determinar los procedimientos de reforzamiento o demolición y expedir el dictamen final sobre la habitabilidad.
Avance de la emergencia y balance por regiones
En cuanto al estado operativo de los municipios afectados, el reporte presentado al cierre del PMU evidenció contrastes en la evolución de las actividades de socorro. La ciudad de Pereira oficializó la culminación formal de la fase de búsqueda y rescate de sobrevivientes, así como la conclusión de las operaciones de recuperación de personas fallecidas entre las estructuras colapsadas.
Con la salida de Pereira de la fase crítica de salvamento, el municipio de Cali se mantiene como el único territorio en el país donde permanece totalmente activa la fase de respuesta inmediata frente al sismo. En la capital vallecaucana, las brigadas especializadas continúan ejecutando maniobras de búsqueda entre los escombros y atención prioritaria, al tiempo que las demás regiones afectadas avanzan paulatinamente hacia el diagnóstico de daños, la estabilización de infraestructura y la planificación de las siguientes etapas de atención a la población afectada.


