En un momento de alta tensión entre Colombia y Estados Unidos, los presidentes Gustavo Petro y Donald Trump sostuvieron una conversación telefónica directa este miércoles 7 de enero. La llamada se produjo en un contexto marcado por las recientes amenazas verbales del mandatario estadounidense, la crisis regional tras la captura de Nicolás Maduro en Venezuela y las movilizaciones convocadas en Colombia en defensa de la soberanía nacional.
Fuentes del Gobierno confirmaron que la comunicación ocurrió minutos antes de que el presidente Petro interviniera en un acto público en la Plaza de Bolívar, en Bogotá, donde inicialmente tenía previsto pronunciar un discurso de tono más confrontacional, el cual fue modificado tras la conversación con su homólogo estadounidense.
La relación bilateral venía deteriorándose desde días atrás, luego de que Trump calificara a Colombia como un país “muy enfermo” y acusara sin pruebas al presidente Petro de estar vinculado al narcotráfico. Incluso, sugirió que una operación militar en territorio colombiano “sonaba bien”, declaraciones que generaron un amplio rechazo político y social en el país por considerarse una amenaza directa a la soberanía.

Tras la llamada, tanto el Gobierno colombiano como la Casa Blanca coincidieron en destacar el carácter “constructivo” de la conversación, que se extendió por aproximadamente una hora y permitió frenar, al menos temporalmente, la escalada verbal entre ambos mandatarios.
Desde Washington, Trump señaló que fue “un gran honor” hablar con Petro y anunció que ambos presidentes se reunirán próximamente en la Casa Blanca. Según explicó, el contacto sirvió para abordar desacuerdos existentes entre las dos administraciones, especialmente en temas relacionados con narcotráfico y seguridad regional. El secretario de Estado, Marco Rubio, y la Cancillería colombiana quedaron encargados de coordinar el encuentro.

Durante su intervención pública, el presidente colombiano aseguró que aclaró personalmente a Trump las acusaciones en su contra y expuso cifras oficiales sobre la lucha contra las drogas en Colombia. Según dijo, explicó que lleva décadas enfrentando estructuras del narcotráfico y rechazó las señalamientos que lo vinculan con esa actividad ilegal.
En la conversación también se abordó la situación en Venezuela. Petro informó a Trump sobre el diálogo que sostuvo días atrás con la presidenta encargada venezolana, Delcy Rodríguez, y le planteó la posibilidad de impulsar un diálogo tripartito entre Colombia, Estados Unidos y Venezuela para evitar un mayor deterioro social y un eventual estallido de violencia en el país vecino. Para el mandatario colombiano, la estabilidad venezolana es un factor clave para la seguridad regional y para Colombia.
La llamada se produjo mientras en Bogotá y otras ciudades del país se desarrollaban movilizaciones convocadas por el Gobierno bajo el lema de defensa de la soberanía y la democracia, como respuesta a las amenazas provenientes de Washington. En ese escenario, el contacto directo entre Petro y Trump marcó un punto de inflexión en una crisis que, hasta horas antes, parecía encaminarse hacia un mayor deterioro.
Aunque aún no hay fecha definida para el encuentro bilateral, ambos gobiernos coincidieron en que el diálogo abrió una nueva etapa para recomponer la relación, en medio de un contexto regional altamente sensible y con múltiples frentes abiertos.

