Un plan integral enfocado en vivienda, saneamiento básico e infraestructura social busca acelerar el restablecimiento de las familias y comunidades más afectadas por el sismo registrado el 10 de agosto.
El tejido empresarial del país continúa sumando esfuerzos para hacer frente a los devastadores efectos del sismo registrado el pasado 10 de agosto en territorio colombiano. En una de las respuestas del sector privado de mayor alcance económico reportadas tras la emergencia, la Organización Corona hizo público el despacho e inversión de $50.000 millones destinados de manera exclusiva a tareas de recuperación, reparación y reconstrucción de infraestructura social y residencial.
La iniciativa es liderada por el conglomerado junto con sus unidades de negocio y empresas aliadas, entre las que destacan Corona Industrial, Homecenter y Alión, además de contar con la gestión directa de la Fundación Corona. De igual forma, el plan involucra el respaldo operacional de socios internacionales como Falabella Chile y Molins, con los cuales se ha estructurado una red logística para intervenir en las zonas donde las pérdidas estructurales obligaron a cientos de personas a desplazarse a refugios temporales o habitar inmuebles en condiciones precarias.
Prioridad en la vivienda y el saneamiento básico
De acuerdo con las líneas operativas trazadas por la compañía, el plan de ayuda se concentrará en áreas donde su capacidad técnica e industrial pueda generar un impacto inmediato. Por ello, una parte sustancial de los recursos económicos y técnicos estará orientada al acondicionamiento e instalación de soluciones sanitarias integrales para los albergues temporales habilitados por los organismos de rescate y emergencias.
En lo relativo al parque habitacional, la estrategia contempla diversas modalidades de apoyo según el nivel de afectación de las estructuras:
- Kits de reparación rápida: Entregas directas de materiales y repuestos para la pronta habilitación de baños y cocinas en inmuebles que sufrieron daños leves o moderados.
- Acabados para vivienda nueva: Suministro e instalación de recubrimientos y piezas esenciales para los nuevos proyectos habitacionales que se edifiquen con destino a las familias damnificadas que sufrieron la pérdida total de sus inmuebles.
- Apoyo a colaboradores: Materiales de construcción e insumos para la restauración o reedificación de los hogares del propio personal y trabajadores de la Organización Corona perjudicados por el movimiento telúrico.
Asimismo, el programa prevé la intervención directa en infraestructura crítica de carácter comunitario. En este frente, se ejecutará la rehabilitación integral de las baterías sanitarias e instalaciones higiénicas de planteles educativos e instituciones de salud de las regiones afectadas, buscando garantizar condiciones aptas para el retorno seguro a clases y la continuidad en la prestación de servicios médicos básicos.
Articulación técnica y visión de largo alcance
A diferencia de las donaciones asistenciales de primera respuesta, la propuesta de la organización le apuesta a una intervención sostenible en el tiempo. Para asegurar la correcta distribución y ejecución del paquete de recursos, la Fundación Corona pondrá al servicio de la emergencia su equipo de especialistas, trabajando en coordinación directa con las autoridades territoriales, las redes de proveedores y las comunidades locales.
Desde la dirección institucional del grupo empresarial se enfatizó que el conocimiento de su personal técnico y su capacidad logística e industrial se orientarán a resolver las fallas de habitabilidad más urgentes. El objetivo central, remarcaron, no radica únicamente en la entrega de materiales de edificación, sino en devolver a las personas la seguridad y el bienestar dentro de sus espacios habitables y públicos.
Con una trayectoria de 145 años en el mercado colombiano, la Organización Corona reiteró que la fase de reconstrucción tras el terremoto debe asumirse como un desafío de largo aliento. Las directivas de la compañía enfatizaron que la superación de la coyuntura demandará la constancia y la articulación continua entre el sector público y la empresa privada, asegurando que el apoyo a las regiones afectadas se mantendrá hasta que se restablezcan las condiciones mínimas de dignidad para las poblaciones impactadas.


