La Guardia Revolucionaria de Irán confirmó la muerte de su portavoz, el general de brigada Ali Mohamad Naini, en medio de los ataques atribuidos a Estados Unidos e Israel. El hecho se registró al amanecer, en lo que el organismo calificó como un “acto terrorista” en vísperas del fin del Ramadán.

Según el comunicado oficial, Naini, quien también se desempeñaba como director adjunto de la Oficina de Relaciones Públicas de la Guardia Revolucionaria, murió en un bombardeo que hace parte de la ofensiva sostenida contra altos mandos iraníes. La institución aseguró que se trató de un ataque “criminal y traicionero”, elevando el tono de las denuncias frente a la comunidad internacional.

La muerte del portavoz se suma a una serie de asesinatos selectivos ocurridos en los últimos días, en los que han perdido la vida figuras clave del aparato estatal iraní. Entre ellos se encuentran el ministro de Inteligencia, Ismail Jatib, y el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Ali Lariyani, considerado uno de los dirigentes más influyentes del país.

Esta ofensiva también ha alcanzado a los más altos niveles del poder en Irán. En el inicio del conflicto murió el líder supremo Alí Jameneí, así como mandos militares como el comandante de la Guardia Revolucionaria, Mohamad Pakpur, y el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas, Abdorrahim Musaví.

El conflicto, que ya completa tres semanas, ha estado marcado por una escalada de bombardeos concentrados especialmente en Teherán. En respuesta, Irán ha lanzado ataques contra instalaciones estadounidenses y energéticas en la región, además de bloquear el estratégico estrecho de Ormuz, clave para el tránsito global de petróleo.

Las autoridades iraníes no han actualizado recientemente el número oficial de víctimas. La última cifra, publicada el 5 de marzo, daba cuenta de 1.230 muertos. Sin embargo, organizaciones como HRANA elevan el balance a más de 3.100 fallecidos, lo que refleja la dificultad para verificar el impacto real de la guerra.

La eliminación de Naini ocurre en el marco de una estrategia que, según fuentes militares, busca debilitar la estructura de liderazgo iraní. En los últimos años, el portavoz había sido una figura clave en la difusión de la línea oficial y en la comunicación de las operaciones del cuerpo militar en distintos frentes de Medio Oriente.

Mientras tanto, la tensión regional continúa en aumento. Israel ha reiterado que mantendrá sus operaciones contra objetivos estratégicos iraníes, lo que, sumado a la respuesta de Teherán, incrementa el riesgo de una expansión del conflicto con consecuencias imprevisibles para la estabilidad de la región y el mercado energético global.

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