Un millonario y calculado golpe delictivo sacudió la tranquilidad de la capital del departamento de Risaralda durante el pasado lunes festivo 18 de mayo. Alrededor de las 6:00 de la tarde, una banda de asaltantes logró perpetrar un asalto de gran envergadura en un concurrido establecimiento, poniendo en evidencia la rapidez operativa de las estructuras criminales y encendiendo las alarmas de las autoridades locales sobre las condiciones de seguridad en las grandes superficies comerciales de la región.

El incidente tuvo lugar en la Joyería Orient, ubicada al interior del Centro Comercial Unicentro, en el sector occidental de Pereira. De acuerdo con las primeras valoraciones y reportes entregados por los cuerpos policiales, el valor del inventario sustraído en piezas de alto valor y diversos elementos de exhibición asciende a una cifra cercana a los $500 millones de pesos.

Una incursión milimétrica y veloz

El reporte preliminar construido gracias a la recopilación de testimonios de los presentes indica que el asalto fue ejecutado por cuatro sujetos, quienes actuaron de manera coordinada y asumiendo roles específicos para garantizar el éxito de la operación criminal en un periodo de tiempo sumamente reducido. Los delincuentes hicieron su ingreso a la infraestructura comercial a través de la denominada puerta 1, desde donde avanzaron de forma decidida y sin levantar sospechas hacia el local donde funciona el establecimiento afectado.

Una vez frente al objetivo, la distribución del grupo permitió neutralizar cualquier reacción inmediata: mientras uno de los delincuentes ingresaba de manera directa al local empuñando un arma de fuego para intimidar y someter a las empleadas que se encontraban de turno, un segundo cómplice se posicionó estratégicamente en la entrada del establecimiento para custodiar la escena. Simultáneamente, los dos integrantes restantes de la organización permanecieron en la parte externa vigilando el flujo de compradores que transitaban por los pasillos a esa hora.

La Policía Metropolitana de Pereira detalló que toda la acción delictiva, desde la intimidación de las trabajadoras hasta la recolección del botín, tomó aproximadamente 20 segundos. Tras lograr apoderarse de la mercancía, los asaltantes salieron de las instalaciones del centro comercial, cruzaron a pie la avenida 30 de Agosto y abordaron una serie de motocicletas que se encontraban estacionadas en las inmediaciones, emprendiendo la huida con rumbo desconocido a través de la vía que conecta con el sector de Cerritos.

Fricciones institucionales por el acceso a la evidencia

El desarrollo del caso no ha estado exento de controversias a nivel operativo e institucional. Horas después de haberse confirmado el hurto, la Policía Metropolitana emitió una comunicación pública en la que manifestó su profunda inconformidad respecto a los tiempos de respuesta del personal administrativo del complejo de comercio. La institución uniformada cuestionó la demora en la entrega de las grabaciones de las cámaras de seguridad por parte de la administración del centro comercial. Según la policía, dicha dilación afectó la inmediatez del despliegue táctico del denominado plan candado, el cual busca cerrar las principales vías de escape de la ciudad de forma inmediata tras un hecho delictivo.

Frente a este escenario de aparente descoordinación, las altas esferas policiales anunciaron que se tramitará una solicitud formal ante la Superintendencia de Vigilancia y Seguridad Privada. El propósito de esta medida es instar al organismo de control nacional a realizar una auditoría técnica profunda sobre las actuaciones, protocolos y capacidades de respuesta que demuestran las compañías de seguridad privada contratadas por las zonas comerciales de Pereira ante los delitos de alto impacto que alteran el orden público local.

Acciones judiciales y recompensa activa

Con el fin de mitigar los efectos del robo y dar con el paradero de la estructura criminal, las autoridades locales, en articulación con la Alcaldía de Pereira, definieron una bolsa de incentivos económicos como estrategia de recolección de información ciudadana. En una declaración conjunta, se confirmó que las instituciones ofrecen una recompensa económica de hasta $30 millones de pesos a la persona que suministre datos verídicos, puntuales y comprobables que faciliten la plena identificación, ubicación y captura de los autores materiales del millonario hecho.

De igual manera, se dispuso de un equipo investigativo de carácter especial que opera en coordinación permanente con delegados de la Fiscalía General de la Nación. Este grupo interdisciplinario asumió las labores forenses, el análisis de las trazas de video obtenidas con posterioridad en la ruta de escape y las declaraciones de las víctimas. Voceros de la fuerza pública señalaron que la investigación se encuentra por buen camino debido a que ya se tienen primeras pistas y líneas de análisis claras sobre las características de los delincuentes implicados en este asalto que estremece al comercio del Eje Cafetero.

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