El Gobierno nacional confirmó que a partir del 1 de febrero de 2026 iniciará una reducción gradual en el precio de la gasolina en todo el país, una medida que, según el Ministerio de Minas y Energía, es resultado del ordenamiento financiero del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC) y de decisiones estructurales adoptadas en los últimos años.

El anuncio fue realizado este 16 de enero por el ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, quien explicó que el saneamiento del FEPC —utilizado durante años para contener artificialmente los precios a costa de una deuda creciente— empieza ahora a reflejarse en beneficios concretos para los consumidores. De acuerdo con el Gobierno, la administración actual optó por pagar la deuda acumulada y evitar la generación de nuevos déficits, lo que permitió cerrar la brecha entre el precio interno y el internacional del combustible.

Palma señaló que la reducción será ordenada, progresiva y sostenible, tras un trabajo técnico conjunto con el Ministerio de Hacienda, con el objetivo de no afectar la estabilidad fiscal ni macroeconómica del país. Aunque no se ha definido una cifra oficial, el ministro de Hacienda, Germán Ávila, indicó que se estudia una disminución cercana a 300 pesos por galón para febrero, teniendo en cuenta que el precio interno hoy supera el valor internacional.

Desde el Ejecutivo se insiste en que se trata de una medida basada en cuentas claras, apoyada en la focalización de subsidios, la corrección de distorsiones históricas y una mayor transparencia en la formación de precios. El Gobierno también dejó abierta la posibilidad de ajustes adicionales, como cambios en la metodología de mezcla del etanol, que podrían incidir en nuevas reducciones.

La baja anunciada marca un giro en la política de precios de los combustibles y se presenta como un alivio gradual para los ciudadanos, tras los incrementos acumulados en los últimos años para cubrir el déficit del FEPC.

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