Las autoridades colombianas revelaron nuevos detalles sobre los enfrentamientos registrados en una zona semiselvática del departamento de Guaviare entre estructuras armadas ilegales de las disidencias de las antiguas FARC, lideradas por alias ‘Iván Mordisco’ y alias ‘Calarcá’. El choque armado, considerado uno de los más sangrientos ocurridos en la región durante los últimos años, dejó cerca de medio centenar de combatientes muertos y puso en evidencia nuevos riesgos para la Fuerza Pública durante las labores de recuperación y evacuación de los cuerpos.
Mientras avanzan los procesos de identificación forense de las víctimas trasladadas hacia Villavicencio y Bogotá, el Gobierno Nacional confirmó que algunos de los cadáveres recuperados en la zona portaban material explosivo, una situación que obligó a extremar las medidas de seguridad durante las operaciones humanitarias desarrolladas en el área.
De acuerdo con la información oficial, los combates se registraron en inmediaciones de Barranco Colorado, una zona rural de difícil acceso donde ambas facciones armadas mantienen una disputa por el control territorial y de corredores estratégicos utilizados para actividades ilícitas. Los enfrentamientos se prolongaron durante varios días y generaron una compleja operación de recuperación de cuerpos en medio de condiciones geográficas adversas y persistentes riesgos de seguridad.
Explosivos encontrados durante las labores de evacuación
Durante una visita a Antioquia para supervisar las medidas de seguridad relacionadas con las elecciones que se celebran este domingo en el país, el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, entregó detalles sobre los hallazgos realizados durante la evacuación de las víctimas.
Según explicó el funcionario desde el municipio de Rionegro, varios de los cuerpos recuperados presentaban artefactos explosivos ocultos entre sus pertenencias, lo que representó una amenaza adicional para los uniformados y equipos humanitarios encargados de las labores de traslado.
«Algunos de los cuerpos venían con artefactos explosivos, y lo único que pretendían, muy seguramente, es que cuando los abordaran en una aeronave o en un vehículo de la Fuerza Pública, los hicieran explotar. Estos criminales solamente piensan en asesinarlos», manifestó el ministro.
Las declaraciones encendieron las alarmas sobre las tácticas utilizadas por los grupos armados ilegales en medio del conflicto interno que persiste en varias regiones del país. Las autoridades investigan si el material explosivo hallado tenía como objetivo afectar a las tropas que participan en operaciones militares en Guaviare o interferir con los procedimientos de recuperación de cuerpos y control territorial desplegados tras los enfrentamientos.
El hallazgo obligó a reforzar los protocolos de inspección y manejo de cadáveres durante las operaciones desarrolladas en la zona, con el fin de evitar posibles ataques contra miembros de la Fuerza Pública o personal humanitario.
Crisis humanitaria y disputa territorial agravan la situación en la región
Los enfrentamientos entre las estructuras de ‘Iván Mordisco’ y ‘Calarcá’ reflejan la creciente fragmentación de las disidencias y la intensa disputa por territorios estratégicos en el suroriente colombiano. Guaviare se ha convertido en uno de los principales escenarios de confrontación debido a su ubicación geográfica y a la presencia de rutas utilizadas para economías ilegales.
Además de las víctimas mortales registradas durante los combates, las autoridades han advertido sobre el impacto que la confrontación está generando en las comunidades rurales. Diversos reportes indican que cientos de habitantes permanecen bajo condiciones de confinamiento debido a la presencia de actores armados y a los riesgos derivados de los enfrentamientos.
La situación humanitaria también se ha visto agravada por las denuncias relacionadas con la posible presencia de menores de edad entre los fallecidos, un aspecto que actualmente es objeto de verificación por parte de las autoridades competentes y organismos encargados de la protección de los derechos de la niñez.
Las labores de identificación de las víctimas continúan bajo coordinación de las autoridades judiciales y equipos forenses especializados. El proceso busca establecer plenamente la identidad de los fallecidos, así como determinar las circunstancias exactas de cada muerte y la eventual vinculación de los combatientes con las estructuras armadas involucradas en la confrontación.
Por otra parte, el Ministerio de Defensa confirmó que algunos integrantes de los grupos enfrentados que resultaron heridos estarían buscando entregarse voluntariamente a las autoridades. Esta situación es evaluada por las instituciones competentes en el marco de los procedimientos establecidos para la recepción de desmovilizados y sometimiento a la justicia.
Mientras avanzan las investigaciones, el Gobierno mantiene operaciones militares y de control en distintos puntos de Guaviare para contener la expansión de la violencia y garantizar condiciones de seguridad para la población civil. Sin embargo, la magnitud de los enfrentamientos, el hallazgo de explosivos entre los cuerpos recuperados y las consecuencias humanitarias derivadas de la disputa entre las facciones armadas evidencian la complejidad del panorama de seguridad que enfrenta actualmente esta región del país.
Las autoridades continúan recopilando información para esclarecer los hechos y determinar las responsabilidades correspondientes, en medio de un escenario que mantiene en alerta tanto a las comunidades rurales como a los organismos de seguridad del Estado.

