Una acción conjunta de la Fuerza Pública efectuada en la zona selvática del departamento del Guaviare derivó en un duro impacto a las estructuras de las disidencias de las FARC, al mando de alias Iván Mordisco. De acuerdo con la información oficial brindada por las autoridades, la incursión aérea consistió en un bombardeo a un campamento donde operaban estos grupos al margen de la ley, dejando un saldo de 20 personas neutralizadas, la captura de cinco presuntos integrantes y la recuperación de dos menores de edad que se encontraban en el lugar de los hechos.

Entre las personas fallecidas en la incursión armada se identificó a alias Tigre o Pintado, señalado de ser el máximo líder de la estructura Carolina Ramírez, una de las facciones más activas del grupo armado en esa región. Las autoridades destacaron que esta operación estratégica, planeada y autorizada con semanas de anticipación por la alta cúpula militar y el Comandante en Jefe de la Fuerza Pública, representa uno de los resultados operacionales de mayor impacto táctico registrados en el sur del país en los últimos tiempos.

El despliegue de las unidades en el terreno permitió además el decomiso de un significativo arsenal. Tras asegurar el perímetro del campamento destruido, los uniformados reportaron la incautación de 26 fusiles, cuatro ametralladoras, tres pistolas y una abundante cantidad de equipo de campaña e insumos logísticos. La acción militar no solo buscaba neutralizar las capacidades delictivas del grupo, sino también desarticular la cadena de mando directa que rodea a alias Iván Mordisco, uno de los objetivos prioritarios para las fuerzas de seguridad del Estado.

Detalles de la operación estratégica en la selva del Guaviare

La planificación de la maniobra aérea y terrestre requirió un trabajo previo de inteligencia militar y policial de alta precisión. Las labores de rastreo en el departamento del Guaviare permitieron ubicar las coordenadas exactas de la base campamentaria en la profundidad de la selva. Una vez confirmada la presencia de mandos estratégicos del grupo rebelde, se procedió a la ejecución de la orden operacional dictada 14 días atrás por los mandos correspondientes.

El resultado principal de esta acción defensiva y ofensiva fue la baja de alias Tigre o Pintado, a quien los analistas de seguridad catalogaban como uno de los hombres de mayor confianza y cercanía operacional con alias Iván Mordisco. La neutralización de este cabecilla supone la desarticulación directa de los canales de mando y suministro en la estructura Carolina Ramírez, responsable de múltiples actos delictivos y hostilidades en el sur de Colombia.

A la par con la neutralización de los combatientes, el reporte oficial subrayó la captura en el sitio de cinco sospechosos, quienes fueron puestos a disposición de las autoridades judiciales para su respectiva legalización de captura e imputación de cargos. Asimismo, el rescate de los dos menores de edad que permanecían retenidos en las instalaciones ilegales reabrió el debate sobre el flagelo del reclutamiento ilícito practicado por estas organizaciones armadas en las zonas rurales del territorio nacional. Los jóvenes rescatados fueron entregados a las entidades competentes para la restitución inmediata de sus derechos.

Repercusiones en la seguridad nacional y la persecución de cabecillas

Los voceros del Gobierno Nacional indicaron que los operativos militares y policiales mantendrán su curso regular de manera ininterrumpida en las zonas de mayor afectación del conflicto. La postura expresada por la administración central enfatiza que el mantenimiento de la seguridad pública y la prosperidad de las regiones dependen del fortalecimiento de las acciones del Estado y de la aplicación estricta de las leyes de la República.

En las declaraciones vertidas sobre la operación en el Guaviare, las autoridades sostuvieron que la presión sobre alias Iván Mordisco continuará incrementándose mediante acciones sostenidas en los territorios. Se enfatizó además que no se contemplan negociaciones o treguas bajo condiciones que pongan en riesgo la institucionalidad del Estado. De acuerdo con el discurso oficial, la resolución del conflicto y la consecución de la paz deben darse mediante el imperio de la fuerza de las armas legítimas y el cumplimiento irrestricto de las leyes nacionales.

Con los resultados obtenidos en esta incursión, el estamento militar reafirmó su determinación de continuar ejecutando despliegues tácticos coordinados en el departamento del Guaviare y áreas adyacentes. El objetivo declarado por los mandos oficiales es devolver la tranquilidad a las comunidades rurales afectadas por el accionar de estos grupos, asegurando que cada afectación sufrida por los ciudadanos, policías y soldados de la nación será respondida dentro del marco constitucional. La Fuerza Pública continuará con el rastreo en la zona para verificar la posible presencia de otros miembros de la estructura insurgente.

Entérate con El Expreso