El Gobierno de Colombia anunció que expedirá un decreto para imponer aranceles recíprocos a productos ecuatorianos, luego de no lograr un acuerdo inmediato durante las conversaciones sostenidas en Quito para desescalar la crisis comercial entre ambos países. Además, confirmó que preparará una demanda ante la Comunidad Andina de Naciones (CAN) por el presunto incumplimiento del marco normativo regional.
La decisión se conoció tras la visita oficial de una delegación colombiana a la capital ecuatoriana, donde se abordaron asuntos relacionados con el comercio bilateral, la cooperación en seguridad fronteriza y el sector energético. Aunque el diálogo se desarrolló en un ambiente cordial, no se alcanzaron compromisos concretos que permitieran suspender las medidas adoptadas por Ecuador.
La tensión comercial se originó luego de que el presidente ecuatoriano, Daniel Noboa, ordenara la imposición de una “tasa de seguridad” equivalente a un arancel del 30 % a las importaciones provenientes de Colombia, medida que entró en vigor el 1 de febrero de 2026. Ecuador justificó esta decisión en una supuesta falta de reciprocidad en la cooperación contra el narcotráfico y la minería ilegal en la frontera común.
Ante este escenario, el Gobierno colombiano consideró necesario aplicar medidas recíprocas en defensa de su seguridad nacional. El borrador del decreto, cuya firma se había aplazado a la espera de acuerdos más inmediatos, contempla un arancel del 30 % a determinados productos ecuatorianos y advierte que las decisiones adoptadas por Ecuador han tensionado gravemente las relaciones bilaterales.
De forma paralela, Colombia anunció que presentará una demanda ante la CAN por el presunto desconocimiento de lo pactado en el Acuerdo de Cartagena de 1969. Según la Cancillería, durante la reunión se solicitó formalmente la suspensión de la resolución arancelaria ecuatoriana mientras avanzaban las conversaciones, petición que no fue aceptada en el corto plazo.
A estas medidas se suma la decisión de Colombia de mantener suspendidas las exportaciones de energía eléctrica hacia Ecuador, una determinación que, de acuerdo con el Ministerio de Minas y Energía, busca garantizar la soberanía y la seguridad energética del país en medio de la coyuntura comercial.
Pese al anuncio de las medidas, el Gobierno colombiano reiteró su disposición a mantener un diálogo permanente con Ecuador y a seguir fortaleciendo la cooperación bilateral, especialmente en materia de seguridad, energía y desarrollo regional, en busca de una salida negociada que permita restablecer la estabilidad entre ambos países.

