Colombia avanza hacia un nuevo ciclo electoral con alertas que recuerdan el 2022, considerado el periodo más violento para la prensa en la última década. Durante los primeros cinco meses de ese año se registraron 97 periodistas y medios amenazados, así como 29 agresiones, en medio de las elecciones legislativas y presidenciales.
Las agresiones, tanto físicas como digitales, además de la estigmatización y fallas regulatorias, impactaron directamente el cubrimiento electoral. Pese a las recomendaciones de la Misión de Observación Electoral de la Unión Europea, varias de las medidas sugeridas no registran avances.
Entre ellas, la regulación clara, transparente e imparcial de la publicidad institucional; la creación de una unidad de monitoreo de medios desde el Consejo Nacional Electoral para detectar desequilibrios en el cubrimiento; y una ley que regule la campaña electoral en redes sociales.
De cara a las elecciones de 2026, el panorama evidencia que no se han adoptado medidas preventivas suficientes para garantizar el ejercicio periodístico. El debate, advierten expertos, no es solo electoral: está en juego el acceso a la información y la calidad de la democracia.

