Una noche de pánico, acompañamientos meteorológicos severos y cuantiosos daños materiales vivió el área metropolitana de Bucaramanga entre la noche del jueves y las primeras horas de la mañana del viernes. Un intenso fenómeno climático, caracterizado por una fuerte tormenta eléctrica, precipitaciones copiosas, granizo y vendavales, dejó un saldo de destrozos e interrupciones en el desarrollo habitual de la ciudad.

De acuerdo con las informaciones preliminares recopiladas tras el cese de lo más recio del temporal, se registraron más de 35 situaciones de emergencia que requirieron la intervención inmediata de los cuerpos de socorro. La intensidad de las ráfagas de viento y el aguacero constante no solo sorprendieron a los ciudadanos en plena vía pública y zonas residenciales, sino que además forzaron a la suspensión temporal de las actividades programadas en la emblemática Feria Bonita.

Caída masiva de árboles, bloqueos viales y severos daños estructurales

El despertar del viernes dejó al descubierto un paisaje urbano fuertemente impactado por la fuerza del clima. En múltiples sectores de la capital santandereana se reportaron árboles arrancados de raíz, ramas caídas cubriendo calzadas enteras, así como colapsos parciales de cercas, zonas verdes y techos de inmuebles tanto en espacios públicos como privados.

Uno de los puntos críticos de afectación se focalizó en el sector de Monterredondo, donde la violencia de las ráfagas de viento derribó varios ejemplares arbóreos de gran tamaño sobre la infraestructura local y los accesos a los predios. De igual forma, parques emblemáticos como el Parque Las Nacumas resultaron seriamente averiados en sus áreas ajardinadas.

La movilidad hacia las afueras del municipio sufrió contratiempos de consideración. En la autopista que conecta a Bucaramanga con Girón, a la altura del sector Juan XXIII, la caída de un gigantesco árbol obstaculizó uno de los carriles principales. Esta situación generó un prolongado embotellamiento y un alto flujo vehicular reprimido durante la noche y el amanecer mientras se realizaban las labores de despeje.

Granizada e inundaciones de vías en el sector urbano

El impacto de la tormenta se sintió con particular fuerza en el área central y el sur del municipio. Habitantes del centro de la ciudad informaron sobre la caída de granizo, lo que acrecentó el riesgo para transeúntes y vehículos en circulación. Simultáneamente, en los barrios y avenidas principales del sur se presentaron anegaciones e inundaciones debido a la saturación del sistema de alcantarillado por el volumen de agua acumulada durante horas.

Registros en video difundidos por la comunidad evidenciaron la magnitud del evento natural y la peligrosidad de la actividad eléctrica. Operarios de las empresas de servicios públicos, personal de gestión del riesgo y organismos de rescate mantienen despliegues operativos en terreno para consolidar la evaluación de los estragos, atender a las familias afectadas y avanzar en la limpieza de las arterias viales bloqueadas.

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