Una grave alteración del orden público se registra en las últimas horas en la ruta que comunica al departamento de Risaralda con el Chocó, generando una parálisis total en el servicio de transporte intermunicipal de pasajeros. De acuerdo con los reportes entregados por los propios conductores que cubren esta importante red vial del occidente colombiano, la situación es crítica debido a la presencia de presuntos elementos de la guerrilla y a bloqueos estratégicos en puntos clave de la carretera.
La alerta máxima se encendió en el sector conocido como Playa de Oro, donde un grupo de personas sin identificar procedió a atravesar dos camiones de carga pesada. Según los testimonios recolectados de primera mano con los transportadores de la zona, los vehículos pesados habrían sido abandonados en medio de la calzada bajo la amenaza de estar supuestamente cargados con explosivos, lo que ha impedido de forma absoluta cualquier intento de removerlos por parte de las comunidades o de las autoridades civiles.
Combates de alta intensidad en inmediaciones de Tadó
A la par de este bloqueo en el punto vial, la situación de seguridad se ha tornado aún más compleja en la región debido a la confirmación de fuertes enfrentamientos armados. La información recolectada señala que en cercanías al municipio de Tadó, ubicado en el departamento del Chocó, se registran intensos combates entre células de la guerrilla y unidades de las Fuerzas Militares y el Ejército Nacional.
Este escenario de guerra abierta en la periferia municipal mantiene en zozobra a los habitantes del sector y ha cerrado cualquier posibilidad de tránsito seguro para los vehículos particulares y de servicio público. El fuego cruzado impide el despliegue normal de las actividades comerciales y de conectividad entre el Eje Cafetero y la costa pacífica chocoana, obligando a las fuerzas del orden a priorizar la recuperación del control territorial antes de permitir la reapertura de las vías.
Suspensión total de despachos desde la Terminal de Pereira
Como consecuencia directa de estas acciones criminales y de la falta de garantías de seguridad en los corredores viales, la administración de la Terminal de Transportes de Pereira reportó que las dos principales empresas de autobuses que cubren habitualmente la ruta hacia el territorio chocoano han tomado la determinación conjunta de suspender la totalidad de sus despachos ordinarios hacia el destino final.
Por cuestiones de estricta seguridad y prevención de tragedias que lamentar con los usuarios del servicio, las directivas empresariales informaron que los automotores solo están siendo despachados hasta el corregimiento de Santa Cecilia, un punto intermedio considerado seguro y que marca el límite antes de adentrarse en la zona de mayor complejidad. A partir de esa zona, los vehículos tienen orden estricta de no avanzar para salvaguardar la integridad de la tripulación y de los propios pasajeros.
La terminal terrestre de la capital risaraldense permanece a la expectativa y bajo un constante monitoreo de la situación. Fuentes oficiales indicaron que están a la espera de que las fuerzas militares y de policía informen en qué momento exacto se logra superar la contingencia, se desactivan las amenazas de explosivos y se restablece la normalidad en la vía para reactivar el flujo vehicular general.
Esta parálisis logística impacta de forma severa la economía y la movilidad regional. Bajo condiciones normales de operación, desde la Terminal de Pereira operan un promedio diario de 16 autobuses intermunicipales con destino al Chocó. Esta flota se encarga de movilizar cotidianamente a una cifra cercana a las 500 personas, quienes hoy se encuentran varadas o con sus itinerarios de viaje cancelados indefinidamente, aguardando por una pronta respuesta institucional que devuelva la tranquilidad a las carreteras del país.


