El ciclón Harry provocó una muerte en Grecia, evacuaciones masivas en Italia y graves afectaciones en varios países del sur de Europa, donde las autoridades mantienen activas alertas de máximo nivel ante lluvias torrenciales, vientos extremos e inundaciones.
En Grecia, el temporal dejó al menos una víctima mortal: un guardacostas falleció en Paralio Astros, en el Peloponeso, mientras participaba en labores para asegurar embarcaciones ante el fuerte oleaje. Las autoridades aún investigan las causas exactas de su muerte. Atenas y varias regiones del país permanecen en alerta roja tras intensas lluvias que inundaron estaciones de metro, calles y comercios, además de provocar cortes de transporte y más de un centenar de intervenciones de los bomberos.
Italia enfrenta una de las situaciones más críticas. En el sur del país, especialmente en Sicilia, Calabria y Cerdeña, se ordenaron evacuaciones preventivas, se suspendieron clases y se registraron daños en infraestructuras clave. Más de 200 personas fueron evacuadas en Sicilia, mientras que en Cerdeña las autoridades estiman pérdidas económicas que podrían ascender a cientos de millones de euros, con carreteras cerradas, zonas costeras erosionadas y vigilancia permanente sobre ríos y presas.
Portugal se prepara para la llegada de un nuevo sistema, la borrasca Ingrid, que podría generar olas de hasta 15 metros, lluvias intensas y nevadas en zonas altas. El país mantiene alertas amarillas y naranjas en varios distritos por fuerte oleaje y condiciones adversas.
En España, aunque Harry comienza a perder fuerza, catorce regiones continúan en alerta por nieve, lluvias, vientos y temporal marítimo. Galicia permanece en nivel rojo por mala mar, mientras el país se prepara para el impacto de Ingrid en los próximos días.
Las autoridades de los países afectados recomiendan limitar desplazamientos, evitar zonas costeras y seguir las indicaciones de protección civil mientras persisten los efectos de este episodio meteorológico extremo que mantiene en tensión al sur de Europa.

