La Sala de Primera Instancia de la Corte Suprema de Justicia emitió sentido de fallo condenatorio contra el exmagistrado del Tribunal Administrativo de Cundinamarca, Carlos Alberto Vargas Bautista, tras confirmar que modificó decisiones judiciales a cambio de dádivas como vehículos de alta gama, inmuebles y grandes sumas de dinero.
De acuerdo con el alto tribunal, el exfuncionario incurrió en los delitos de prevaricato por acción, prevaricato por omisión y cohecho propio, al utilizar su cargo para beneficiar a particulares en procesos que cursaban en su despacho judicial. La decisión también señala la participación de su entonces pareja, la abogada Kelly Andrea Eslava Montes, quien habría actuado como intermediaria para contactar a demandantes interesados en obtener decisiones favorables.
Aunque Vargas Bautista negó la relación sentimental, la Corte evidenció, a través de interceptaciones telefónicas y mensajes de WhatsApp, un vínculo que trascendía lo personal y que estaba relacionado con la coordinación de actividades ilícitas y el intercambio de información sobre asuntos judiciales. Según el fallo, el exmagistrado se valía de esta intermediación para pactar y recibir beneficios bajo la promesa de emitir decisiones judiciales favorables.
Entre los casos analizados se encuentra el de Macromed, empresa dedicada al comercio de medicamentos que integraba una unión temporal con una demanda contra el Hospital Militar. En este proceso, Vargas Bautista no se declaró impedido pese a su relación con Eslava Montes, quien representaba a la parte demandante, comprometiendo así su imparcialidad.
Asimismo, en el expediente relacionado con la sociedad Protección Agrícola S.A.S., el exmagistrado recibió, a través de su pareja, un apartamento ubicado en Mosquera (Cundinamarca) y un vehículo Mercedes-Benz Cabriolet 200 a cambio de favorecer los intereses de la compañía en un litigio que cursaba en su despacho.
Las pruebas también permitieron establecer el uso de líneas telefónicas alternas, denominadas “celulares brujos”, mediante las cuales el hoy condenado y su entonces pareja mantenían comunicaciones relacionadas con el trámite irregular de procesos judiciales.
Pese al sentido condenatorio, la Corte determinó que Vargas Bautista no será detenido por ahora, al considerar que ha atendido las citaciones realizadas durante el proceso, no ejerce actualmente funciones públicas y no existe información que indique intención de evadir el cumplimiento de la sanción. No obstante, será en la sentencia donde se resuelva si procede o no su privación de la libertad.

