Colombia recibió en la noche del 19 de febrero un nuevo vuelo humanitario con 110 ciudadanos deportados desde Estados Unidos, incluidos seis menores de edad, según confirmó el Ministerio de Relaciones Exteriores. La llegada se produjo en el Aeropuerto Internacional El Dorado, donde el Gobierno reiteró su compromiso de garantizar un retorno digno y con acompañamiento integral.
La canciller Rosa Villavicencio encabezó la recepción junto a la directora de Migración Colombia, Gloria Esperanza Arriero. Durante el acto, la ministra aseguró que el Gobierno ofrece a los retornados apoyo humanitario, acompañamiento psicosocial, orientación y gestión de trámites migratorios.

“Queremos que sepan que todas y todos son bienvenidos”, expresó la canciller, al citar el mensaje del presidente Gustavo Petro, quien ha insistido en que quienes regresan al país deben hacerlo “sin miedo ni calamidades”. Villavicencio subrayó que el retorno no debe asumirse como un fracaso, sino como una nueva oportunidad, y recordó que, según la ley de política integral migratoria, estas personas son consideradas “retornadas”, lo que les permite acceder a programas de inclusión social, educativa y laboral.
El vuelo hace parte de un acuerdo suscrito a finales de enero entre Bogotá y Washington para realizar cerca de veinte operaciones, a razón de una por semana, destinadas a trasladar a ciudadanos con resolución de expulsión. La reactivación de estos vuelos se produjo un año después de la crisis diplomática que surgió cuando el presidente Petro se negó a recibir un avión con deportados al considerar que no estaban siendo tratados con dignidad.

En ese momento, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, respondió con la imposición de aranceles del 25 % a productos colombianos y la suspensión temporal de la expedición de visados en Bogotá, medidas que posteriormente fueron revertidas tras gestiones diplomáticas.
La canciller ha reiterado que Colombia no acepta que sus ciudadanos regresen esposados, al tratarse de personas con situación migratoria irregular y no de delincuentes. Asimismo, destacó que la continuidad de los vuelos humanitarios busca proteger la vida, la dignidad y los derechos de quienes atraviesan situaciones difíciles en el exterior y deciden retornar al país.

