La Selección Colombia cayó 2-1 ante Croacia en un amistoso disputado en Orlando, en un partido que sirvió como primera prueba de la fecha FIFA de marzo y que dejó sensaciones mixtas en el equipo dirigido por Néstor Lorenzo. El encuentro marcó el regreso a la titularidad de James Rodríguez y ratificó el protagonismo ofensivo de Luis Díaz.
El inicio del compromiso fue favorable para Colombia. Apenas al minuto 2, una jugada colectiva que pasó por varios jugadores terminó en un centro desde la izquierda y una definición de Jhon Arias, que puso en ventaja a la Tricolor. Sin embargo, la reacción de Croacia fue inmediata y, al minuto 5, logró el empate tras una acción que incluyó un rebote que descolocó al arquero Camilo Vargas.
A partir de ese momento, el equipo europeo comenzó a ganar terreno en el campo y a imponer su ritmo. Colombia perdió control del balón y se vio obligada a replegarse, mientras Croacia explotaba los costados y el juego aéreo, generando constantes aproximaciones sobre el área rival.
En medio de ese contexto, Luis Díaz se convirtió en la principal alternativa ofensiva del equipo. El extremo mostró desequilibrio en el uno contra uno, generó opciones de peligro y estuvo cerca de marcar con un remate dentro del área que fue desviado por el arquero. También participó en una de las jugadas más claras del partido, tras recibir un pase de James y asistir a Luis Suárez, quien no logró concretar una opción sin oposición frente al arco.
Croacia, por su parte, capitalizó mejor sus oportunidades y logró el 2-1 antes del descanso. En una jugada de pelota quieta, tras un tiro de esquina, la defensa colombiana no logró despejar el balón y permitió que llegara el segundo gol, evidenciando fallas en la marca y en la reacción defensiva.
En cuanto a James Rodríguez, su regreso a la titularidad estuvo marcado por la falta de ritmo competitivo. El mediocampista, que venía con pocos minutos tras su reciente llegada al fútbol de Estados Unidos, tuvo dificultades para asumir el rol de generador de juego constante, aunque dejó destellos de calidad, como el pase que derivó en la opción desperdiciada por Suárez.
En la segunda mitad, Colombia intentó ajustar su funcionamiento, pero el partido se tornó más físico y cerrado. Los cambios realizados por el cuerpo técnico modificaron la estructura del equipo, que perdió peso ofensivo tras las salidas de Díaz y James, sin encontrar la claridad necesaria para igualar el marcador.
Con este resultado, la Tricolor cierra un primer examen exigente en su preparación internacional, con aspectos por corregir tanto en defensa como en generación de juego. Su próximo reto será ante Francia, en un nuevo amistoso que servirá para seguir evaluando el rendimiento colectivo e individual del equipo.

