En el marco de una operación conjunta interinstitucional de carácter internacional, las autoridades de la Policía Nacional de Colombia, en coordinación con la Fiscalía General de la Nación y agencias de inteligencia de Estados Unidos, materializaron la detención de Freddy Chacón, conocido en el ámbito delictivo bajo el alias de El Mexicano. El procedimiento judicial se llevó a cabo en la ciudad de Medellín, capital del departamento de Antioquia, dando cumplimiento a una orden de captura emitida con fines de extradición pasiva hacia el territorio estadounidense.

Según los reportes oficiales divulgados por los organismos de seguridad, las cortes norteamericanas requieren al detenido para que responda por cargos relacionados con narcotráfico, lavado de activos y asociación delictuosa. Las investigaciones lo señalan como un articulador estratégico y presunto enlace logístico-financiero en la región sudamericana para la organización criminal conocida como el Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG), una de las estructuras dedicadas al tráfico de drogas con mayor presencia geográfica en el continente.

Las labores de inteligencia permitieron constatar que el procesado había fijado su residencia provisional en sectores exclusivos del valle de Aburrá, desde donde supuestamente coordinaba el envío de cargamentos de estupefacientes y la repatriación de dividendos ilícitos mediante esquemas financieros opacos.

Rastreos periodísticos y antecedentes de acusaciones previas

El expediente contra el señalado no es reciente en el ámbito investigativo. Desde el año 2022, diversos reportes periodísticos y delaciones en el hemisferio occidental comenzaron a ubicar el nombre de Freddy Chacón en la mira de los organismos antinarcóticos. En aquellos informes iniciales, a alias El Mexicano se le vinculaba con presuntas maniobras de fraude corporativo, secuestro extorsivo y blanqueo de capitales en distintas jurisdicciones de Norteamérica y Centroamérica.

Los documentos judiciales señalan que el imputado utilizaba presuntamente una serie de empresas fachada e intermediarios no bancarios para canalizar altas sumas de dinero provenientes del comercio ilegal de sustancias controladas. Dichas operaciones habrían permitido al CJNG consolidar rutas de reabastecimiento e inyectar liquidez a sus cúpulas operativas sin levantar sospechas inmediatas en el sistema financiero formal.

Paralelamente, los expedientes señalan que el sospechoso utilizaba múltiples identidades falsas y documentación apócrifa para desplazarse entre fronteras internacionales. Esto le permitió evadir temporalmente las órdenes de captura que pesaban en su contra en varios países, manteniendo un bajo perfil mediático mientras fortalecía sus nexos operacionales.

La pista del tatuaje y el proceso de extradición a Texas

La confirmación plena de la identidad de Freddy Chacón se convirtió en uno de los puntos clave durante la fase final de la investigación. A pesar de los intentos del sospechoso por alterar sus rutinas y utilizar identificaciones adulteradas, la Policía Nacional de Colombia logró certificar su filiación mediante cotejos dactilares y morfológicos.

En particular, un detalle físico resultó determinante para la corroboración de su identidad: las imágenes capturadas durante el procedimiento de arresto permitieron a los peritos verificar la presencia de un tatuaje característico en el dorso de su mano, el cual coincidía con alta precisión con las fotografías de archivo y las fichas de búsqueda previas que reposaban en las bases de datos de la Interpol y la DEA.

Tras la formalización de su detención en la capital antioqueña, Freddy Chacón fue trasladado bajo estrictas medidas de seguridad a las instalaciones de la Fiscalía General de la Nación en Bogotá, donde quedó a disposición de la Dirección de Asuntos Internacionales. El tribunal competente que requiere su comparecencia formal es la Corte Federal del Distrito Sur de Texas, organismo que deberá remitir la documentación diplomática correspondiente a través de la embajada de Estados Unidos dentro de los términos estipulados por los convenios internacionales vigentes.

El trámite legal contempla la revisión prioritaria del expediente por parte de la Corte Suprema de Justicia de Colombia, instancia encargada de emitir el concepto jurídico que avale o desestime el traslado del reo. De concretarse el aval judicial, la firma final para la ejecución de la medida recaerá sobre el Gobierno Nacional, ratificando los compromisos bilaterales en la lucha contra el crimen organizado trasnacional.

Entérate con El Expreso